Una noche para reírse de Janeiro

UNA NOCHE PARA REÍRSE DE JANEIRO



El pasado día 14 de Julio, tres de los administradores de este blog (Dafne, Pater y Gadi) fuimos al teatro Pemán con una cámara de fotos y un reproductor MP3 en mano dispuestos a reírnos hasta de Janeiro y pasar una buena noche carnavalesca viendo cómo se sucedían las actuaciones de las diez agrupaciones de la noche, entre las cuales había grupos de todas las modalidades, incluido el romancero.

Ya situados en las butacas que nos correspondían, el presentador de la velada, Fali Pastrana, dio paso a la primera chirigota de la noche. Una chirigota juvenil loca por los tebeos, “Los tebeitos”, escrita por Vanesa Campanario López y Jose Juan Pastrana Fernandez. A cargo de la música está Juan Antonio Canet Villanueva, director de la agrupación, y Marcos Romero de la Cruz. En una simpática presentación contaban su historia y tras ésta, cantaron los pasodobles, donde criticaron al maltrato escolar y a la vida esclavizada que tienen que aguantar algunas mujeres casadas, unos pasodobles muy bonitos. En los divertidos cuplés contaban su experiencia viendo “La pasión de Cristo” y en la Regata. En el popurrí estos tebeitos se imaginaban su novia súper-héroe y ponían en compromiso a la alcaldesa, entre otras cosas. Con un último pasodoble dedicado a la cantera carnavalesca se despidieron, y Fali Pastrana presentó a la siguiente agrupación de la noche, el coro del Lama, “La reconquista”, que está escrito por Antonio Segura Sánchez y Ramón Peñalver Hoyos, también autor de música junto a Juan Antonio Lamas León. La dirección del coro está a cargo de José Luis Campos Benitez.

Estos guerreros dejaron claras sus intenciones en una bonita presentación y procedieron a cantar los tangos, uno crítico y otro piropeando a las mujeres, con una falseta preciosa. Tras esto, los agradables cuplés y parte del popurrí. Tras un último cuplé y otro piropo en forma de tango, los componentes de “La reconquista” dejaron el escenario libre.


Los graciosos camareros del “Lestaulante chino Casa Lafaé” subieron al escenario seguidamente, una chirigota con José Luis García Cossio “el Selu” como autor de letra, música y director, pero que no pudo asistir a la velada a causa de un accidente que había sufrido. La presentación no la cantaron, en su lugar empezaron con un pasodoble dedicado a los niños con “ploblemas psico-sociales”. Luego cantaron dos cuplés con un coreado estribillo y para continuar, el popurrí. De esta forma abandonaron el repertorio de este año, pasando a convertirse en los costureros gays de “Los que cosen pa la calle”. Cantaron dos cuplés precedidos de dos chistes relacionados con gays y seguidamente algo que estrenan todos los años, un Popurrí de Popurrises donde mezclan algunas partes de popurrises de años anteriores, como “Los lacios”, “Los borrachos” o “Los ricos”. Con ese broche de oro abandonaron el escenario para que subiera la comparsa de Antonio Martín, que iba a cantar la antología.

En esta antología, como su propio nombre indica, cantaron diversas letras de años anteriores de Antonio Martín García, que no son pocos, ya que este autor es uno de los más veteranos en el Carnaval de Cádiz en la actualidad. Cantaron, entre otros, letras de “Ángeles y demonios”, “Capricho andaluz”, “Tras la máscara”, “Los trotamúsicos”, la canción de Enrique Villegas “Charlot” de 1968, o la presentación de “Caleta”. Aunque el grupo cambió desde que Antonio Martín volvió en 2005 con “El revuelo”, las letras clásicas siguen sonando igual de bien. Los hijos del “Catalán” dijeron que había letras que no mueren y que cantan allá donde van, y que estaban muy orgullosos de poder cantar “Charlot”, ya que quien la interpretaba originariamente era su padre.

Tras una espléndida actuación, el grupo de Antonio Martín se despidió para que subieran unas sirenas más gaditanas imposibles, “Las ajogaillas”, una chirigota que tiene como autores de letra y música a José Juan Pastrana Fernández y la agrupación, y dirigida por Juan Antonio Canet Villanueva. Estas sirenitas caleteras cantaron entre chistes y bromas su repertorio propio de este año, la presentación, los pasodobles y cuplés, y el popurrí. Tras esto cantaron varios cuplés más haciendo que el público participara al final del estribillo, y para terminar cantaron dos cuplés de “Los sindicalistas”.

Para seguir con la noche, subió al escenario el único cuarteto de la noche, “¡Qué pena de muerte!”, un cuarteto de Miguel Ángel Moreno y Ángel Gago que para sorpresa de todos, empezó con dos cuplés, con sus respectivos chistes y bromas.
La reproducción de un vídeo homenaje a los hermanos Scapachini fue la responsable del cambio en el orden de la actuación, un vídeo donde contaban su historia como carnavaleros, no sólo como cuarteteros, en los que salieron con “el Peña” y “el Masa”, sino que también hablaron de romanceros, coros, y muchos otros temas. Contaron que ellos eran los que llevaban la mayoría de asuntos en el cuarteto, alguna anécdota, y más. Para finalizar el vídeo, los veteranos hermanos cuarteteros cantaron un cuplé del cuarteto “El comandante Custó y los que se tiran al pilón”.
Seguidamente subieron al escenario los cuarteteros homenajeados y muchísima gente relacionada con el carnaval, como directivos y miembros de agrupaciones. Sobre el escenario, uno de los hermanos se animó a contar un par de chistes y para que estos veteranos recordaran su homenaje, se les entregó unas figuras conmemorativas con forma de manos que sujetaban los típicos palos de cuartetero, y recibieron el merecido aplauso del público.


Una vez concluido el homenaje, la actuación del cuarteto “¡Qué pena de muerte!” siguió su curso. Con la gracia característica interpretaron su parodia y cantaron unos cuplés, tanto de este año 2007 como del año anterior cuando eran “Un cuarteto con gancho”, y como añadido, uno del año próximo. La actuación estuvo siempre impregnada del arte y la frescura sobre el escenario de su director, Ángel Gago, artífice de chistes y bromas que hicieron que el público conectara con ellos aún más. Fue en la actuación de este cuarteto cuando asistimos al momento más emotivo de la noche, cuando uno de los componentes le pidió la mano a su novia, la cual estaba en el teatro y a la que hicieron subir al escenario fingiendo un falso sorteo.

El escenario lo ocuparon poco después los componentes de la agrupación de Pedro el de los Majaras para cantar antología, una antología muy amplia debido a los años que este componente lleva saliendo en Carnaval y por el gran número de autores por los que ha pasado. Disfrazado cada componente con el tipo de años anteriores, cantaron letras de “Israel”, “Caballos andaluces”, “Alegrías de Cadiz”, “Raza Mora”, “Charlot” (en el que cantaron sin micros a modo de final), popurrí de presentaciones , y muchas letras más. También pudimos conocer al nieto de Pedro, al que subieron vestido de “Los Cenicientos”, la agrupación del año 2007. Más de una vez el teatro se puso en pie tras el final de alguna letra.

Tras estas siete agrupaciones, un descanso de quince minutos en el que actuó un romancero, y luego volvimos a entrar al teatro con las ganas de escuchar carnaval recargadas. Tan sólo quedaban ya tres agrupaciones: una chirigota, un romancero, y una comparsa.

La chirigota que continuó la velada fue “Los gladiadores de la Caleta”, la chirigota de Manolín Galvez que cantó su repertorio del año 2007 con el arte que les caracteriza. Tras el popurrí, cantaron el pasodoble que el año de “Las viudas de los bisabuelos del 55” le dedicaron al ritmo chirigotero del tres por cuatro que este grupo lleva todo los años, y como punto final, un pasodoble del año 2007 que ya se ha convertido en un clásico, el pasodoble dedicado al pasodoble, en el cual el teatro se puso en pie.

Salvador Fernández Miró tomó el relevo a estos caleteros para representar su romancero “A Dios rogando”, ganador del primer premio en el concurso de romanceros del año 2007, vestido del Todopoderoso. Muy difícil es hacer que un solo hombre haga reír a todo un teatro, pero este hombre lo consiguió, contando cómo creó el universo y haciendo bromas sobre Dios.


La comparsa de Juan Carlos Aragón “Araka la Kana” dio por concluida la noche de Carnaval cantando la correspondiente presentación, pasodobles, cuplés y popurrí de este año. Después abandonaron el tipo de uruguayos para cantar letras de años anteriores de este autor tales como “Los codenaos”, “Los americanos”, “Las ruinas romanas”, “Los ángeles caídos” y “Los inmortales”, con las que el teatro tuvo que ponerse en pie.

Satisfechos con esta dosis de Carnaval, los tres salimos del teatro comentando letras mientras volvíamos a casa, muy contentos de haber escuchado estas magníficas agrupaciones y con ganas de enterarnos de otro festival para volver a escuchar letras de esta fiesta gaditana que tan locos nos trae.

Fotos: Dafne

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