Popurrí de Los Santos

Dicen de mí que soy un delincuente común,
y eso me parece horrible, soy delincuente, sí, sí,
pero no común, que yo soy único e irrepetible.

Me llaman el santo en toda la ciudad
porque pa la gente yo soy el amo.
Me llaman el santo y esa es la verdad,
aunque yo de santo no tenga na de na de na de na de na.
Desde que nací estoy en busca y captura como un Mesías,
concretamente treintitres años, nueve semanas y un día.
Tengo un diente de oro que ilumina mi boca,
con el dorado de los altares me hace una cara barroca.
Soy un mártir de tu sociedad que vive en la cuneta,
tus pecados son mis mandamientos,
y para que se cumpla tengo este puñal
que es, mi fe, mi credo y mi verdad,
y no me tiembla la mano si lo tuviera que usar.
Vengo de una familia de rateros de postin
yo soy un delincuente con pedigrí.
Me llaman el santo en toda la ciudad
porque pa la gente yo soy el amo.
Me llaman el santo y esa es la verdad,
aunque yo de santo no tenga na de na de na de na de na.

Voy a contarles rápidamente ya que estoy perseguido
que los mangantes de verdad tienen nombres y apellidos.
Político mangón, ladrón, tu eres peor que yo
porque a mí se me ve de venir, y a ti no.
político ladrón
Eres un farsante y un embustero,
borracho de poder y envenenado de dinero.
Eres un necio, un mal nacido,
porque no te duele el pueblo que te ha parido.
Un fantasma, una marioneta,
que cuando te conviene cambias de chaqueta.
político ladrón
Eres un cobarde, eres un rastrero,
no entiendes el problema y la tragedia del obrero,
un ignorante, sin sentimientos,
nos robas los dineros del ayuntamiento,
es tu negocio, vives del engaño,
te acuerdas de nosotros cada cuatro años.
político ladrón
Y luego sales por la tele con tus historias,
tus falsas promesas, tus paranoias,
hazle un favor a la población
y cállate la boca, gilipollas.
político ladrón
Mala gente político ladrón, indecente político ladrón
que en este barrio nadie te regala nada, de nada
y el que la hace, y el que la hace la paga.
Político ladrón…

Caridad
Callejero, tú sabes que yo soy
callejero caridad. caridad
Callejero, tú sabes que yo soy callejero…
No quieras cambiarme ahora mi vida caridad,
que yo he sido así de siempre caridad,
que aunque yo no sea un santo
tampoco tú eres virgen precisamente.
Muchachacha no maltrates mi corazón,
que aunque yo sea un bandido, herido,
tú eres, peor que yo.
Callejero, tú sabes que yo soy
callejero caridad caridad
Callejero, tú sabes que yo soy callejero…
No juzgues a mi persona, querida, caridad
soy esclavo de tus vicios, caridad
y si ando en la delincuencia
es por saldar las cuentas de tus caprichos
Muchachacha mienten cuando te hablan de mi,
y aunque bese a cuarenta, o cincuenta,
yo solo, te quiero a ti.
Callejero, tú sabes que yo soy callejero…

Te daré mi absolución
yo que pa ti soy el santo
y aunque me sabes ladrón
prefieres que sea yo, el pañuelo de tus llantos,
el pañuelo de tus llantos…
Te daré mi absolución
si una falta has cometido
aunque tu único pecado es nacer,
es nacer donde has nacido,
es nacer donde has nacido…
Bienaventurado tú,
que no disfrutas el fruto
del trabajo de tu sangre,
y haces piruetas sobre el alambre
pa llegar a fin de mes,
pa llegar a fin de mes…
Bienaventurado tú,
viviendo en esta Tacita
que te ata de pies y manos,
y aún se te llena la boca
gritando soy gaditano,
¡soy gaditano! Soy gaditano…
Y yo, que soy malo, malo,
de los malos, de esos malos
que tiene por sangre veneno,
solamente por ustedes
por el cariño de ustedes,
me vuelvo bueno.
Y ya no me digan el santo,
que ese nombre esta prohibido
y decirlo nadie puede,
llamarme sólo ladrón
por que el santo no soy yo,
que los santos son ustedes,
que los santos son ustedes…
Que los santos son ustedes…

Me persigue la policía y tengo que irme,
nos veremos en otra calle y en otra esquina,
si me pillan y ven que tardo, me cachearan,
leerán mis derechos y yo jurare
por lo mas sagrado que yo no he hecho.
Si por mala suerte me fuera un día “pal” otro barrio
no olvides mi doctrina y mi catecismo,
amarás, a Cádiz sobre todas las cosas
y a los gaditanos como a ti mismo.
Que mi tierra santa es esta ciudad,
bendita tú eres reina del mar,
y bendito sea tu joven vientre de tu Bahía,
y quedó mi biblia, mi religión
que es lo más sagrado en mi corazón
y no hay más milagro que seguir viéndote cada día…
Mi catedral es mi barrio,
y en mi barrio mando yo.
Y la calle es mía,
y la calle es mía…
Y la calle es mía…

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2 comentarios

  1. ¡Cómo me gustan! Cuánto más los veo, más me gustan!! Ainsss ojalá pueda verlos algún día !!

    🙂

    • Anónimo en 19 marzo, 2010 a las 21:00
    • Responder

    Ole las buenas comparsaaas

    María Amor

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