El Carnaval se topa con la crisis y la informalidad de algunos festivales

Este año se han cancelado varias citas por la escasa venta de entradas y las agrupaciones se quejan de la falta de seriedad, la tardanza de los ayuntamientos en los pagos y la petición de rebaja de cachés

La crisis, la escasa seriedad de algunos organizadores de espectáculos, la petición de rebajas en los cachés, la suspensión de subvenciones municipales y la tardanza en el pago por parte de, sobre todo, los ayuntamientos está hostigando este año al mundo del Carnaval. Lo ocurrido el pasado sábado con dos festivales, uno en Morón de la Frontera (Sevilla) y otro en Isla Cristina (Huelva), ha terminado por encender las alarmas entre las agrupaciones. Los dos fueron cancelados. El primero de ellos ante la escasa respuesta del público en la venta de entradas. El segundo, y según comunicó la persona contratante a la comparsa ‘Los santos’, después de que el Ayuntamiento de Isla Cristina hubiera cedido a dos espectáculos distintos el mismo local para celebrarlo. Ahí no queda la cosa. La comparsa, sin pretenderlo y con contrato firmado previamente, se ha visto envuelta en un asunto bastante delicado. Según Octavio Linares, representa de ‘Los santos’, la persona que les contrató les llegó a enviar un documento que hacía referencia a la reunión mantenida por ella misma, la representante del otro espectáculo cancelado y la alcaldesa de la localidad onubense, María Luisa Faneca. En el mismo, con membrete y sello del consistorio más firma de la primera edil, se reconoce el error y se anuncia que el Ayuntamiento se compromete a abonar el importe del contrato. Puestos en contacto con el Ayuntamiento, ‘Los santos’, según explica Octavio Linares, se han encontrado con que esa reunión nunca ha existido “ni sabían nada del festival”. Linares confirma que el Ayuntamiento de Isla Cristina le ha pedido los correos y documentos remitidos por el contratante para comprobar si se ha producido falsedad documental. Octavio Linares lamenta estos hechos: “Llevamos un año de suspensiones que vaya tela. Desde hace unos meses pedimos un adelanto del dinero y un contrato firmado, pero ni por esas parece que respetan los acuerdos”. No han sido las únicas citas anuladas este año. En Carnaval, la discoteca ‘Q’ de Sevilla dejó tiradas a varias agrupaciones con la excusa del poco papel vendido. En junio, el macrofestival ‘Carnavalitis Mundial’ que se iba a celebrar en el Auditorio Rocío Jurado de La Cartuja en Sevilla se aplazó a septiembre por el mismo motivo, al igual que ocurrió con un festival en junio de la peña Los Caperucitos. La ausencia, en la mayoría de los casos, de contratos firmados potencian estas situaciones ya que muchas actuaciones se cierran de forma verbal. Antonio Martín, un experto en estas cuestiones, dice que “el problema es que cualquiera se mete ya a organizar un espectáculo de Carnaval. No hay profesionales organizando y el del Carnaval no es un negocio tan fácil, aunque esté de moda en Andalucía. La gente es aficionada, pero no tonta. Puede saturarse la cosa con tantos festivales”. El veterano autor, cuya comparsa fue damnificada por la suspensión de los dos festivales del sábado, explica que “hay particulares que organizan festivales contando con las ayudas de los ayuntamientos, y cuando estos les fallan se quedan en cueros. Es indignante que muchos esperen hasta el día antes para avisarte de la suspensión, esperando así apurar para ver si venden entradas. Te llaman la noche antes y te quedas sin otros contratos que has rechazado por atender a ese que te ha dejado tirado”. Martín critica que “cuando ganan más dinero de taquilla del esperado no te dan más pero sí te piden rebajar el caché o te suspenden el evento directamente si han vendido pocas entradas”. El Selu, otro carnavalero curtido en mil batallas, dice que hay “quienes te meten en un negocio que no es el de las agrupaciones. Cuando venden, no te dan más. Pero si no venden, se suspende la actuación. Con ese riesgo organizo yo quince festivales. Me han suspendido una actuación en Cantillana y para ese día había rechazado varios contratos”. Otro chirigotero como Juan Manuel Braza ‘El Sheriff’, cuya agrupación ha sufrido este año más de una suspensión, advierte que “no se están haciendo bien las cosas”. El autor de ‘El escuadrón de los jartibles’ manifiesta que las subvenciones de los ayuntamientos “se caen y se suspenden hasta las ferias completas. Hay quienes organizan un festival con seis o más agrupaciones. ¿Cuántas entradas tienen que vender una criatura para verle color a un festival? Yo, si no me puedo comprar un Mercedes, me compro un Clio”. A ‘los mosquitos’ les deben 750 euros de Bollullos del Condado. “Fue este año en un festival donde había la mitad de público que el año anterior. Se puede agotar la gallina de los huevos de oro”, afirma. El autor del primer premio de chirigotas de 2010, José Antonio Vera Luque, reconoce que en Sevilla “se ha quemado un poco el mercado porque en fechas cercanas a Los Caperucitos y Carnavalitis Mundial organizaron uno benéfico en La Algaba sin muchos riesgos porque las agrupaciones íbamos gratis. Y la entrada era a un precio económico”. Vera denuncia que les deben dinero de alguna actuación de ‘Los mákinas’ en 2009 y el ya famoso festival de Manilva de 2007. “Estamos notando que los ayuntamientos tardan mucho en pagar y los organizadores de los festivales utilizan mucho la palabra ‘enrollarse’, que significa ‘baja el caché'”. El coplero ilustra la situación con un ejemplo: “Nos han llamado de un pueblo de Málaga, donde hemos pedido 3.000 euros, diciendo que bajemos un poco, que eso es lo que le cobraron ‘Los borrachos’ en 1992 y que era una chirigota que fue un pelotazo. Como si desde entonces no hubiera subido el precio de un autobús, un disfraz o un cubata”. Al menos quince festivales más se han programado para el verano entre la provincia de Cádiz y otras provincias de Andalucía. El miedo a nuevas cancelaciones pone en guardia a las agrupaciones carnavalescas.

Fuente: Diario de Cádiz

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