Cada día a las diez – A base de palos

Cada día a las diez
en la puerta esperar
que si no, no la veo
aunque hay días como ayer
que se puso a llover
y no tuvo recreo.
Una reja separa
nuestra historia de amor
un amor que es furtivo
lo sabemos los dos.
Y se vuelve
no sea que la madre
esté en la azotea,
de reojo me mira nerviosa
pa que no me vea
aunque ya por las corres del barrio
se corre el rumor
que su madre de sobra ya sabe
qué hacemos los dos.
Y me da igual que digan
muchos como consejo
vas a tener un problema
deja esa niña
que eres muy viejo.
Que la madre no quiere
que vayas a la escuela
termina ya esta historia
por más que sufras
y que te duela.
Y por más que me digan
me adviertan y me riñan
me tienen que matar
pa no ver a esa niña.
A escondidas me besa, me abraza
y la puedo achuchar,
si la tengo en mis brazos
no me importa na.
y con un te quiero se para el tiempo.
Toca el timbre
se acaba el recreo
me cachi en la mar
hasta luego mi vida
mañana te vuelvo a esperar
me cago en la gran puñeta
porque no se llevan bien
así me tengo que ver
a escondías con mi nieta,
a escondías con mi nieta.

Antonio Jesús Bazalo y José María Barranco
‘A base de palos’ – 2019

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