La semana de… Joaquín Quiñones (V)

Para el año de 1999 Joaquín Quiñones y su comparsa rompen la barrera del cuarto premio y se quedan a pocos puntos de ganar el primer premio con ‘El circo’. La propuesta de Pepe Martínez y Quiñones volvió a dar fruto sacando el lado artístico más inexplorado de los componentes, ya que lo mismo tocaban la trompeta, el saxo, hacían trucos de magia o se subían en un monociclo. Aunque la comparsa gustó muchísimo, ese año el primer premio se lo llevó la comparsa de los gitanos de El Puerto con ‘La Parra Bomba’. De ‘El circo’ vamos a recordar uno de esos pasodobles que han quedado en la memoria de los aficionados.

Es ley de vida,
el tiempo pasa
huyendo hacia adelante,
sin darnos cuenta
y los espejos de la aurora
van peinando canas.
“Ya no tengo a quien dormir
con la nanita ea,
ni llevar nadie al colegio”
Me comentaba preocupada.
“Ya no tengo con quien bajar
al solecito de la plazoleta,
ya no tengo con quién charlar
mientras jugueteaba con su bicicleta,
se está dejando en los estudios
y se me pone a veces en rebeldía.
Me imagino que ya bebe
y que me fuma a escondías
y que tiene su quereles
floreciendo en la pandilla.
Me tiene siempre con las carnes abiertas
asomaíta a la ventana
contemplando a las estrellas
mirando la hora, arreciíta frío.
Ay, Dios mío de mi arma
ay, ¿dónde estará metío?”
En el sofá
la madrugá de nuevo la ha rendío,
esperando el beso se ha dormío
otra vez más dando suspiros.

(Vídeo subido por Titto Rosales)

Al año siguiente la comparsa no tuvo tanta suerte y quedó a las puertas de la final con un tipo donde todos volvieron a utilizar instrumentos, esta vez de percusión e inspirados en Brasil. La comparsa fue ‘La batucada’.

En 2001 volvió a la final por última vez con la música de Pepe Martínez. La comparsa fue ‘Los mercenarios’. Gustó mucho pero se quedó con un cuarto premio.

El año 2002 fue el último con la música de Pepe Martínez. Este año el tipo era de carteros y el nombre ‘En propia mano’. El grupo sufre la baja de los Alcántara y se incorpora la célebre voz de Antonio Cantos (Caracol) quien ya saliera con Quiñones en comparsas como ‘Dioses del Olimpo’ o ‘Robots’. La comparsa se quedó en las semifinales.

Para 2003 Pepe Martínez decide descansar pero Joaquín y su grupo deciden seguir adelante buscando un nuevo músico. Querían darle a la comparsa un giro hacia lo más clásico y miraron a uno de los mejores músicos de chirigotas puras de la viña, el Noli. Éste se encargaría del pasodoble, quedando el resto del repertorio para Nene Cheza, un componente que llevaba ya más de diez años en el grupo. El resultado fue una comparsa que encandiló desde el primer momento, ‘Los vikingos’. Se quedó en segundo lugar pero dejó para la historia pasodobles como este dedicado a su propio músico y estilo.

Con una guitarra
y la voz cascada
él me lo cantó,
tocaba y miraba
como si buscara
en mí la emoción.
Había puesto el alma
porque una comparsa
quería llevar
ese pasodoble
que en los mostradores
se canta al compás.
Si es de chirigota
o si es de comparsa
usted me dirá.
Silencio, silencio, silencio
que esto es Cai, Cai,
si no te levanta el vello
esto es lo que hay.
Hoy quiero vestir a mis letras
con notas de antaño,
quiero cantar como cuando era un niño
poniéndole sentimiento y cariño
que to se pierde en la rivalidad.
Con cuatro acordes y dos garabatos
el pasodoble del tres por cuatro
con na en el mundo
se pue comparar.

(Vídeo subido por Guashilandia)

La semana de… Joaquín Quiñones (IV)

En el año 1993 Joaquín Quiñones se inspiró en la comedia italiana para recatar uno de sus personajes típicos: el Polichinela. En ese año y junto con la música de Pepe Martínez y la dirección de Fali Mosquera, la comparsa ‘Pulchinela’ no estuvo en la gran final, aunque todavía hoy se recuerda su célebre pasodoble al burro.

Al año siguiente vuelve a la final y se lleva un cuarto premio recordando a los ninots de las fallas valencianas en un nombre muy carnavalesco ‘Noches de Falla’, jugando con la ambigüedad de la palabra “falla”, o las fiestas de Valencia o el teatro gaditano. En esta comparsa destacó sobremanera la presentación que, a día de hoy, a veces el grupo que dirige Fali Mosquera sigue cantando en sus actuaciones.

En 1995 volvió a tocar lo más alto de la clasificación mirando hacia América y no a su carnaval, sino a la música y la cultura típica de la costa septentrional del Río de la Plata. ‘Los Charrúas’ llevó consigo un cambio en la comparsa, ya que incorporaban instrumentos propios de la cultura del país que eran tocados por los componentes, especialmente en presentación y estribillo. A partir de aquí, en otras agrupaciones, la comparsa de Quiñones no solo se dedicó a cantar a las mil maravillas, sino que también interpretaron bastantes instrumentos diversos.
Aunque podríamos destacar muchas partes del repertorio, nos vamos a quedar con la pieza que más se ha quedado y que a Quiñones le ha dado la fama de autor “triste”, estamos hablando del pasodoble del bombero, letra que en principio no era de las más fuertes a juicio de la comparsa pero que acabó siendo un pelotazo. La muerte de un bombero en la capital gaditana saltó al pasodoble y de ahí a la historia del carnaval cantado.

Lucía un sol primaveral
y la mañana se vistió de luto.
La multitud se agolpaba
queriendo ver una función
como si de un circo se tratara,
mangueras enrolladas,
luces, sirenas, válgame dios.
Y en un balcón
colgá una escala, como trapecio
provocándole a los vientos
el salto mortal
Sin preveer que pa montar una pantomima
si en el juego va la vida
por lo menos ponerle red.
Y en el vacío se hizo el silencio
Ay, que no puedo, puedo, no puedo más
y a dos peldaños de unos aplausos
todo quedo en un llanto en menos de na.
Su cuerpo tendío en la acera,
los compañeros, rotos de dolor,
no daban fe ¡Dios mío que mala suerte!
el simulacro había salío tan bien,
tan bien hasta en la muerte.
Quién sabe si al imprudente
al que se le ocurrió
jugar con fuego donde nada ardió
desde entonces no duerme.
Si allí ya estuviste tantas veces
en las mismas puertas del infierno
que Dios no te quiso agarrar
cuando te vio trepar cansao al sueño eterno
subiendo, subiendo la escalera del cielo.

(Vídeo subido por Carlos Galera)

En 1996 Quiñones volvió a sufrir otro gran cajonazo, ya que su comparsa ‘Legado andalusí’ se quedó fuera de una gran final donde estaban en prácticamente todas las quinielas. Quizá fue este cajonazo el que hizo que el autor cogiera fuerzas para conseguir tres finales consecutivas.

En el año 1997 Joaquín Quiñones hace doblete y saca un coro y una comparsa. El coro se llamó ‘Los cromos’ y la autoría era de José Antonio Flores y el propio Joaquín. No parece que tuviera mucho éxito, ya que no pasó de la fase preliminar.

En comparsas sí corrió más suerte y ‘Dando leña’ sí que estuvo en la final. De nuevo un cuarto premio para esta comparsa que, una vez más, volvió a demostrar una capacidad musical fuera de lo normal incorporando instrumentos como el banjo o marcar el compás con las hachas.

Al año siguiente volvió a sacar coro y comparsa. El coro fue ‘Los chicharreros’ y tenía la autoría en letrade Joaquín Quiñones y Juan Manuel Braza (El Sheriff) y en música de José Antonio Flores y Francisco J. Álvarez. Este coro volvió a quedarse en preliminar y Quiñones jamás volvió a escribir para esta modalidad.

En comparsas vuelve a quedar en cuarta posición con un tipo más gaditano ‘El baratillo’. En esta comparsa destacó un pasodoble dedicado a un niño síndrome de down. Esta letra se sigue cantando hoy día por varios grupos de antología y sigue siendo una de las letras más bellas que compuso Quiñones.

Llegó por equivocación
quería morirme
a mi edad embarazada.
Tiene el síndrome de down
lo siento señora, lo siento en el alma.
Se me vino el mundo encima
y ahora es la alegría,
la alegría de mi casa.
Lo he visto crecer
entre sus sabanitas blancas,
lo he visto gatear tantas mañanas,
lo he dejao soñar
amamantándose en mis pechos
y que revoleara su sonajero.
Me encanta poderlo esperar
en la puerta de su colegio
y en su mundo de garabatos
me enseñe el cuaderno.
Y llevármelo a jugar
a los toboganes del parque
y de chocolate se manche los deos.
Sentarlo conmigo en la falda
y acariciarle su pelo,
mirarlo embobá a la cara
y acurrucarlo durmiendo.
Te juro corazón
piel de canela y terciopelo
con tus ojitos rajaos
¡que te quiero! ¡que te quiero!
hijo de un dios menor
dicen la gente pa el no eres diferente
porque sólo hay un cielo.
Yo la única pena que tengo
es que el día que por desgracia
te faltara a tí tu madre
que te veas en este mundo
olvidao, y no te quiera nadie.

(Vídeo subido por Elmangla de Cádiz)

La semana de… Joaquín Quiñones (III)

En el año 1986 tampoco consiguieron un premio con la comparsa ‘Orfebre’. Esta agrupación, al igual que ocurrió con ‘Hombres azules’, fue muy aclamada por el público pero, al parecer, al jurado de la época no le pareció igual de buena.

Ese mismo año Joaquín Quiñones compone para una modalidad en la que muchos no lo ubicarían jamás, ya que saca el cuarteto ‘Autorretrete’ sin conseguir tampoco ningún premio. El cuarteto estba compuesto por Bernardo Cala, Santiago Figueroa y Mauricio Reyes. Es la única incursión de Quiñones en esta modalidad.

En 1987 vuelve a gustar con su comparsa pero tampoco consigue un premio con ‘Clásicos de la música’. La dirección del grupo en esta ocasión fue de Pepe Martínez que relevó a Manolo Moreno en el cargo.

Al año siguiente, al igual que hicieron otros autores como Antonio Martín o Pedro Romero, Joaquín Quiñones se toma un descanso y no presenta comparsa. Vuelve en 1989 y lo hace para pisar de nuevo la final, obteniendo un cuarto premio con ‘La fábrica de tabaco’. Esta comparsa es muy querida por el autor, ya que su vida laboral discurrió en la tabacalera de Cádiz. Ese año, y por último año, fue Manolo Moreno el director de la agrupación al que dedicaron este pasodoble.

Correteaba
por el barrio de chiquillo
detrás de las chirigotas
al son de bombo y platillo.
Sin darse cuenta
cuando no tenía ni barba
ya era el punta de elegancia
en la comparsa Paco Alba.
Con ese duende
y el embrujo gaditano
va vendiendo con las manos
lo que dice en su cantar.
Fue mano derecha del Brujo
en tantísimos triunfos
y todavía se le humedecen
sus mejillas al recordar.
Es de aquel grupo inigualable
el que aún sale a la calle
porque por la juventud quiere apostar.
Ay, si mi pluma temblorosa
no se cruza en su camino
yo sería posiblemente
un autor desconocido
que soñaba, como tantos
en unas manos consagrá.
Ay, aunque sé que no te gustan
los honores, es lo de menos
va por ti, Manolo bueno
por el Moreno
por el Moreno, el de Cai, casi na.

(Vídeo subido por Guashilandia)

Estrena la década de los 90 con un nuevo director, el veterano José Sibón Pedemonte (El Purri). Por segundo año consecutivo son cuarto premio y, si en el año anterior miraban a Cádiz, esta comparsa tenía sones estadounidenses. Se llamaba ‘Mississippi Club’. Cada año quedaba más que demostrado que la dulzura de las músicas de Pepe Martínez y las letras de Joaquín Quiñones cazaban a la perfección.

En 1991 consigue un tercer premio con ‘Anónimo gaditano’, una comparsa en la que volvió a mirar a Cádiz y a su carnaval y que supone el segundo y el último año como director del Purri. En esta comparsa destacó un pasodoble que se ha quedado, el que Joaquín Quiñones le dedicó a su madre a través de su hija.

En 1992 Joaquín y Pepe se unen a un director muy experimentado que venía de pasar por varios autores en los últimos años. Parte del grupo de ‘Anómino gaditano’ y parte de ‘La señora’ se unieron y dieron lugar a un matrimonio carnavalesco entre Fali Mosquera y Joaquín Quiñones que duró hasta la retirada del autor en el año 2013.
Ese matrimonio no pudo empezar de mejor manera, ya que la comparsa que sacaron en 1992, ‘Suspiros de Cai’, consiguió un primer premio y devolvió a Joaquín Quiñones la gloria carnavalesca diez años después de su primera victoria. En esta comparsa destaca el pasodoble que le dedicara a la sirena, una letra que ha quedado y que, recientemente, ha sido inmortalizada en un azulejo en la calle de la Palma.

Sabía un camino,
camino entre piedras
que un día me enseñara
una bella sirena.
Y a la luz de la luna,
como en un romance,
me citaba con ella
por testigo el levante,
por testigo el levante,
su vestío de plata
se recostaba sobre el aguaje
y su larga melena,
envolviendo el paisaje…
Yo me perdí tantas noches,
sirena mía, por ir a buscarte.
Quisiera ser marinero
para subirte a mi barca
y, bajo un palio de estrellas, remar
sobre los bucles del agua.
Quisiera ser marinero
para poder presumirte de atardeceres
tostaos de soles, tostaos de soles
y el postín de mi quilla
dejando blancos tirabuzones
mientras tú coqueteas,
al rumor de canciones,
y se muere de envidia
tu celestial corte de tritones.
Vente, vente a mi regazo y cuenta
si allá en las profundidades
la libertad no se necesita
porque eres libre en aguas benditas.
Cuenta si verdad están viviendo
allí, como reinas, las mojarritas.
Déjame perderme como en el idilio
de un adolescente
contigo por esos mares
qué sabe la gente de sueños, de amores
y que nos lleve la corriente.

(Vídeo subido por Guashilandia)

La semana de… Joaquín Quiñones (II)

En 1983 llegaría una de sus comparsas más recordadas, así como una de las pugnas carnavalescas más importantes de la historia de la comparsa. Ese año Antonio Martín saca una comparsa de corte clásico llamada ‘Agua clara’ y Joaquín Quiñones y Aurelio del Real le dan un aire vanguardista a la suya sacando ‘Robots’. Esta idea surge cuando Joaquín leía un artículo en el periódico en el que hablaba de que en el futuro las máquinas sustituirían a los hombres. Este texto provocó en el autor de carnaval tal conmoción que decidió sacar esta comparsa. ‘Robots’ era una de las grandes favoritas pero, a la hora de dar los premios, fue el clasicismo de la comparsa de Martín quien se llevó el gato al agua en forma de primer premio, quedando la comparsa de Joaquín Quiñones y Aurelio del Real como segunda clasificada.

Hay un balcón en el Mentidero
no es uno más de aquel bello rincón,
este derrocha amor
sus encajes de hierro.
Tras su limpio crital
entre tiras bordás
vive Gitanilla del Carmelo.
Cuánta historia encierra
cada pliegue de su piel.
Con casi un siglo
de poesía en su caminar,
quién le ha dicho más a Cai
y su verde mar,
quién se muere más por su Alameda.
Tú, que bordaste tantos versos
puntá a puntá,
eres hábito constante
del verbo amar
y estandarte de la Virgen marinera.
Aunque sé que jamás
te han gustao los honores,
deja que sea a tus pies
ramo de flores.

(Vídeo subido por Guashilandia)

Esta comparsa, además de un repertorio exquisito, tenía una puesta en escena muy cuidada, desde el panel en donde se iluminaba el nombre de la pieza que iban a interpretar hasta los movimientos de los componentes llevaban al espectador hasta un futuro donde los autómatas —nombre que barajó Quiñones para su comparsa— tomaban el mando. Para lograr los movimientos tan controlados el grupo, una vez que terminaba su ensayo tradicional, dedicaba un tiempo más a ensayar los movimientos, de tal manera que todos se movieran de la misma forma en el mismo momento, algo que solo se rompía en el estribillo, cuando bailaban un tanguillo de Cádiz.

Al año siguiente la comparsa vuelve a tener un tipo espectacular pero no consigue enganchar al jurado, quien les deja fuera de la final con ‘Barrilete’. Esta fue la última comparsa de Aurelio del Real y Joaquín Quiñones, cerrando una etapa donde el letrista se había consolidado como autor de comparsas.

Para 1985 el grupo que dirigía Pepe el Caja se va con la comparsa de Antonio Martín y es Manuel Moreno —quien había formado parte de la comparsa del autor viñero el año anterior—. El músico también cambió para la ocasión y es Pepe Martínez quien se encarga de componer el repertorio. A partir de ahí se inicia una etapa donde Joaquín y Pepe componen comparsas juntos hasta el año 2002. Ese primer año gustaron mucho, sin embargo, la comparsa no consiguió pasar a la final quedándose en semifinales. Fueron ‘Hombres azules’.

Desde los confines del Oriente,
entre dunas y soleá,
no sé cuántas lunas han pasao
pa llegar a tu Carnaval.
Lejos del desierto ya presiento
en esta esquina occidental
que algo hay en los pliegues de tu gente
de esta raza singular.
Oh, Cai, mi peregrinaje acaba aquí.
Ya me he encrucijao de sol,
sediento llego
y este ansiado oasis ya me sació.
Cuántas madrugadas alucinaba
junto al fuego acogedor,
fuentes de una Alhambra
y minaretes
con mosaicos de color,
y aunque na de eso me he encontrao
aquí voy a claudicar.
Si como esta Meca de ladrillos coloraos,
no hay na.

Presentando el pasodoble de… El reino de don Carnal

Pepe Martínez es uno de los grandes músicos del carnaval y cada año sus melodías y su estilo inconfundible hacen disfrutar a los aficionados. Os dejamos con el pasodoble que cantó para la comparsa ‘El reino de don Carnal’.

(Vídeo subido por La comparsa de Pepito Martínez)

Tras pasar por el filtro del ensayo, el pasodoble sonó en el Falla de esta manera:

(Vídeo subido por Carnavalsur)

José Manuel Cardoso escribirá la comparsa de Pepito Martínez

Conforme se va acercando el verano vamos conociendo nuevas noticias de cara al próximo carnaval de 2018. En el día de hoy, la comparsa de Pepito Martínez (‘Tres mil años‘ en 2017) ha anunciado que su letrista en estos dos últimos carnavales, Antonio Rivas, se tomará un descanso y que la letra de la comparsa será de José Manuel Cardoso Romero, quien se diera a conocer con las comparsas de Barbate (‘La clase obrera‘ en 2006 o ‘Los risoterapeutas‘ en 2007 entre otras) y triunfara más recientemente con el grupo dirigido por el Zoleta (‘Los válidos‘ en 2013 junto a Kike Remolino obteniendo un segundo premio o ‘Los hombres de negro‘ en 2014 con Antonio Rivas y Raúl Cabrera consiguiendo un tercer premio). Con este comunicado lo hacían público a través de su facebook:

Para el próximo año nuestro amigo y autor Antonio Rivas ha decidido tomarse un más que merecido descanso y así, el era el primero en darle la bienvenida a nuestro nuevo autor José Manuel cardozzo….
Así para el carnaval 2018 pepito y cardozzo unirán todo su talento para mostrarnos una nueva comparsa…..
Bienvenido a esta familia cardozzo……

Quiero hablarte – Tres mil años

Este año, por primera vez desde que formaran tándem, la comparsa de Pepito Martínez y Antonio Rivas no alcanzó la fase de semifinal. Solo pudimos disfrutar dos veces de esta historia de Cádiz hecha comparsa. Os dejamos con este pasodoble, el segundo más puntuado por el jurado, ya que el más puntuado lo pusimos en su momento.

Quiero hablarte,
como si fuéramos de siempre dos amigos
de esos que hasta tienen
sus secretos compartidos,
abrir contigo una botella de bien vino,
no te conozco pero puede
que una copa me permita
ser más claro en lo que digo.
Quiero hablarte,
esa mujer que está a tu lado no es cualquiera,
pasó conmigo más de viente primaveras,
es la princesa de mi casa
y así quiero que la trates a tu vera.
Esa que hace tiempo que tú rondas
lleva mis dos apellidos,
la he visto ya llorar por otro hombre
y el dolor de sus ojitos ha sido mío,
ahora que veo que a tu lado es tan dichosa
solo pienso en una cosa
no vuelva a ser la presa de otro tío.
Quiero que su sonrisa
siga tan maravillosa
ojalá quiera el destino
que hasta sientan su latido
como vuelan, como vuelan mariposas.
Ojalá que tus manos
sean de seda en su cama,
y se olvide del recuerdo
de los tiempos del infierno
del cabrón que le pegaba.
Y si un día se acabara
cada uno por su lao
sin rencores ni amenazas
porque aquí estará su hermano
de hombre a hombre te lo digo
no sé si te queda claro.
Termíname conmigo esta botella
y brinda,
y brinda que hoy se entierre su pasado.

Antonio Rivas y José Martínez
‘Tres mil años’ – 2017

(Vídeo subido por Onda Cádiz Carnaval)

Semana de pasión… Carnavalera: ‘Llámame Jesús’

Y si Jesucristo estuvo presente en una chirigota de 2008, en 2012 también tuvo su comparsa. De la mano de Antonio Rivas y Pepito Martínez, los majaras del Puerto sacaron esta reivindicación del Jesús obrero. Un repertorio completísimo que se ha ido revalorizando con el paso del tiempo donde la memoria colectiva le ha ido dando un hueco a esta maravilla de comparsa dirigida por Ramoni. Podríamos dejaros con cualquier actuación del concurso (donde estuvieron hasta las semifinales) ya que el nivel de letras de pasodoble de ese año fue elevado (creo que el mejor conjunto de pasodobles del binomio Rivas-Martínez, al menos para mi gusto), pero vamos a dejaros con la actuación de preliminares.

(Vídeo subido por CADIZBOOKTV)

Hace frío – Tres mil años

Seguimos sin querer repetir agrupaciones de las que hayamos puesto una letra en preliminares así que vamos a resaltar una letra de la comparsa ‘Tres mil años’ mandando desde aquí a Pepe Martínez una pronta recuperación.

Hace frío
cuando la tarde ya ha perdido sus colores
y la luz de Cádiz
se ocultó por los rincones.
La muchadumbre ha dado paso a los silencios
y la ciudad se ha despedido
de otro día de esos muchos
que sumara sus milenios.
Hace frío
cuando por dentro se han cerrado los hogares
aunque la vida bajo algunos soportales
y entre cartones se cobijan indigentes
que malviven por las calles.
Y cuando uno muere
yo no culpo a los del ayuntamiento,
tampoco es de Susana y de la Junta,
ni lo alejo hasta Madrid y a su gobierno.
Solo me acuerdo de un refrán que es el más sabio:
entre todos lo mataron
y él solo y sin hogar se fue muriendo.
Que las noches de Cádiz
son auténticos calvarios
para los que entre basuras
solo cuentan con la ayuda
de unos cuantos, de unos cuantos voluntarios
que calor en la noche
les acerca un puchero
y con esas manos santas,
una ropa y una manta
hacen más que los gobiernos.
En las noches gaditanas
como bajados del cielo
angelitos de la guarda
van volando a ras de suelo,
esos pocos voluntarios
van poniendo su remiendo
y mientras en su casa los que mandan
sin cargos, sin cargos de conciencia están durmiendo.

Antonio Rivas y José Martínez
‘Tres mil años’ – 2017