La semana de… Paco Alba (VII)

En 1972 Paco Alba cae enfermo y descansa. Pero la enfermedad no impidió que Paco Alba volviera con su comparsa en 1973 sacando ‘Estampas goyescas’ en lo que supondrá la noche más triste de su trayectoria, aquella en la que se vio superado y en la que la afición le dio la espalda.
La comparsa de Paco gustó muchísimo pero ese año Antonio Martín sacó ‘Capricho andaluz’, una comparsa que entusiasmó y que terminó de dividir a la afición entre “Albistas” y “Martinistas”. Una noche de coplas la comparsa de Paco Alba salió a escena y el público pidió a gritos que volviera la comparsa de Antonio Martín siendo abucheada la comparsa de Paco. Cuentan que esa noche se vio llorar a Paco Alba quien juró no volver a pisar el teatro Falla. No obstante, esa comparsa nos dejó una de las coplas más emblemáticas del autor, aquella en la que comparaba la guitarra española con una mujer:

La guitarra española
es un bello instrumento
que tiene semejanza con una mujer
tanto por su dulzura como por su acento
su contorno y figura es un retrato fiel.
Su gentil estructura simula su estampa
su talle y sus caderas y pechera también,
las clavijas son bucles
su mástil garganta
y dentro encierra un alma como cualquier ser.
Guitarra mía,
guitarra chulapona, guitarra española,
quién pensaría te electrificarían
y te hicieran chillona.
Mas no te apures guitarra mía española,
guitarra castiza,
a ti no te desplaza
cuatro conexiones y una tabla lisa.
Mientras haya cantaores y grandes concertistas
te rendirán honores
porque a los motores
no hay quién los resista.

 

Al año siguiente Paco Alba volvió al carnaval, aunque no con una comparsa, sino que volvió a sus orígenes con ‘Los abuelitos chirigoteros’ consiguiendo el primer premio de chirigotas. Ese año el público reclamó la presencia de Paco Alba en el escenario a voces y éste salió al escenario mientras que su público le dedicó una sonora ovación de varios minutos mientras Paco se emocionaba.

1974 Los abuelitos chirigoteros

En 1975 Paco Alba sacó la chirigota ‘Los belloteros’ y el jurado, quizás por compensar el mal trago de ‘Estampa goyesca’ le concedió el primer premio de comparsas. Esta fue la última agrupación de un ya muy enfermo Paco Alba y de la que ha quedado este pasodoble de presentación.

Mu güenas noches tengan ustedes los gaitanos
jemos venío y por eso mesmo estamos aquí
vamos pa Cai dijimos un día y aquí estamos
a ver la fiesta y nos queamos aluego allí.
Ya me habían dicho to lo bonita que era esta tierra
y sus mujeres lo reteguapa y resalá
por algo dijo en una copla jierto poeta
después de Cai el Non Plus Ultra ya no va más.
Viéndote a ti
bella ciuá marinera
tengo que jecí de vera
que bien puede presumir
le juro usted
que como encuentre trabajo
me güervo más gaitano
que er mesmésimo Moret.

 

El 15 de enero de 1976 murió Paco Alba debido a una terrible enfermedad. La gente se echó a la calle, incluso José María Pemán, gran admirador del coplero del que llegó a decir “Ojalá yo supiera hacer eso” acudió a su sepelio. Paco Alba siempre dijo que quería que el día de su entierro sus componentes fueran ataviados con distintos tipos de sus comparsas mientras portaban a hombros su ataúd. Finalmente sí que lo llevaron a hombros pero nadie tuvo la fuerza suficiente como para ir disfrazado. El carnaval se quedó de luto y ese año todos los copleros le dedicaron una copla en su honor.
Paco Alba murió hace ya cuarenta años pero nos queda un legado que sigue vivo en la memoria de los aficionados y en su antología que sigue honrando su memoria a través de sus letras y sus músicas.

La semana de… Paco Alba (VI)

En 1967 decide descansar y ese año el autor Ricardo Villa le escribió un pasodoble donde la playa de la Caleta, a la que tanto le escribiera Paco Alba. Este pasodoble pertenece a la comparsa ‘Los chansonniers’ (primer premio provincial).

Al año siguiente volvió Paco Alba con ‘Los senadores romanos’ y se acordó del piropo que le había dedicado su compañero Ricardo Villa en una letra que quizá sea la más recordada de esta comparsa que se llevó el primer premio.

Un buen amigo y paisano
el año pasado
me honró con su letra
nombrándome con agrado
novio enamorado
de nuestra Caleta.
Y en justa correspondencia
por su gentileza
le estrecho mi mano
ya que con ello demuestra
que admira igual la belleza
de ese rincón gaditano.
Es para mí una promesa
o como un peregrinaje
entonarle mi falseta
y cantarle a su paisaje
viendo como el sol se templa
en el azul de sus mares.
Contemplándola me invita a soñar
y en mis sueños la quisiera reconstruir
contemplándola me invita a soñar
recorriendo en sus aguajes
la extensión de su escollera
donde aquél antiguo Gades
posiblemente estuviera.
Por eso no le dejo de cantar
por eso no le dejo de escribir
por eso no le dejo de cantar
porque es para mí un sedante
que me inspira y que me cita
como dijo al expresarse
la pluma del buen letrista
la Caleta en mí es constante
mi musa galante
mi novia bonita.

Al año siguiente repite primer premio con ‘Los fabulistas’. En esta comparsa Paco Alba intenta introducir en la comparsa la guitarra eléctrica, algo que ya usaba su grupo en la gira, pero la idea no terminó de cuajar en la agrupación.

1969 Los fabulistas

En 1970 Paco Alba vuelve a descansar de la comparsa, aunque compone la música para el coro ‘Los huertanos’ al que pondría letra Antonio Torres consiguiendo un segundo premio en el que será el último coro en el que participara.

1970 Los huertanos

Al año siguiente firmará una de sus mejores comparsas: ‘Los forjaores’, una comparsa escrita de una manera soberbia e interpretada con una maestría sin comparación. Consiguieron un año más el primer premio y nos dejó un pasodoble que bucea en la mitología clásica para hablar de su “musa galante” y “novia bonita”, la playa de la Caleta.

Ese rinconcito
llamado Caleta
donde el sol de muere
de celos ¿quién sabe?
Donde palidece quizás de tristeza
y ante su belleza rinde vasallaje
después de haber “sío” por todo el planeta
ídolo divino sin igual que irradie.
Pero su grandeza
y todo su esplendor
en nuestra Caleta
baja de color.
¡Ay! Supongo yo
que al fundirse entre sus aguas
se convierta en esa fragua
del famoso dios Vulcano.
¡Ay! Lo cierto es
que al hundirse en sus entrañas
toma un temple de esmeraldas
todo el cielo gaditano.
¡Ay1 Pudiera ser
que algún cíclope gitano
tenga un taller artesano
sumergido en la Caleta.
Y en las tardes de verano
cuando se ha ocultado su gran pandereta
ante un mar extasiado
hasta los profanos
se sienten poetas.

 

Por coplas como esta donde Paco Alba expresó su amor por el carnaval, hoy en día el autor tiene un busto mirando a su playa de la Caleta, un monumento que lo sitúa al lado de Fernando Quiñones quien también posee una estatua, ya que ambos amaron a esta playa de la caleta donde “hasta los profanos se sienten poetas”.

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Imagen de Panoramio.com

La semana de… Paco Alba (V)

En 1965 Paco Alba de nuevo hará doblete con la chirigota ‘Los romanceros’ con la que conseguirá un accésit y con una de sus comparsas más recordadas: ‘Los hombres del mar’. Ese año la pugna carnavalesca estaba entre ‘Los escarabajos trillizos’ de Enrique Villegas y ‘Los hombres del mar’. La comparsa de Enrique Villegas consiguió el éxito internacional llegando a cruzar el charco bajo el nombre de ‘Los Beatles de Cádiz’ mientras que la de Paco Alba dejaría un himno del carnaval como “El vaporcito del Puerto”.
Como una curiosidad, en uno de los pasodobles de la comparsa se podía escuchar:

“Pues por humilde que sea
es el mismo pueblo quien lo inmortaliza se llame
Garaicoechea
o Carranza o Salvochea
¡o también Tío de la Tiza!”

Pedían una calle para el Tío de la Tiza, algo que ocurriría años más tardes en la ciudad. Entre los muchos pasodobles de esta comparsa entre los que destacan “Me dijo una gaditana” o “Cuando contemplo mi barca” con quedamos con el más recordado y cantado, el que le escribiera a ese vapor que cruzaba del Puerto a Cádiz y que hoy se pudre en el Puerto de Santa María.

Viene a esta tierra un barquito
más típico no lo hay
más blanco ni más bonito
en “toito” el muelle de “Cái”
Mire usted si el barquito
tiene una clase exquisita
que hasta dio su viajecito
la célebre Tía Norica.
Los barcos de velas
como palomitas cruzan por su vera,
los grandes mercantes
suenan la sirena al verlo pasar.
Y es que ese barquito es tan pinturero
que le dan besitos las olas del mar.
Como ronea, como presume
sobre las aguas plateadas y azules.
¡Ay! vaporcito del Puerto
cuando en ti me embarco, cuando en ti navego
me contagias los recuerdos
de tus viejos sueños ¡sueños marineros!
¡Ay! vaporcito del Puerto
tu eres la alegría, tu eres la alegría
es este muelle tan hermoso
con ese rumbo garboso
con que cruzas la Bahía.

En 1966 Paco Alba y su comparsa triunfaban fuera y dentro de Cádiz pero, al contrario que en otras ocasiones, Paco se quedaba en Cádiz y dirigía a sus grupos por teléfono. En sus actuaciones se acompañaban de guitarra eléctrica algo que, posteriormente intentaría traer al carnaval. Ese año escribe la comparsa ‘Los beduinos’ consiguiendo de nuevo un primer premio. Entre sus coplas más recordadas podemos destacar el cuplé del buitre o el estribillo:

Sala malecum la mojama del atún
te la vas a jamar tú
que yo jamo jalufó.
Sala malecum sala male malecum
que yo jamelo jalú
que yo jamelo jamón.

De entre sus pasodobles nos vamos quedar con el pasodoble de presentación, como siempre, piropeando a Cádiz haciendo ver el pasado árabe de la misma y es que Paco Alba se documentaba de manera especial para cada comparsa.

He venido de tierras lejanas
atraído sólo por tu encanto
y a traerte ciudad milenaria
un mensaje de amor con mi canto
y ofrendarte como a una sultana
mi tributo de todos los años.
Cada vez te quiero con más ganas
¡que me castigue Alá si te engaño!
Como me gusta el ambiente
de tu cante y sus hechizos
y el lenguaje de tus gente
que lleva un dejo patente
heredado del morisco.
Por eso en Cádiz me quedo
porque es lo que más me agrada
yo no he visto mas salero
ni mujeres más misianas
lo juro por el profeta
yo me quito la chilaba
pero que pronto y ligero
y me pongo una chaqueta.

 

La semana de… Paco Alba (IV)

En 1961 Paco Alba se fue hasta México, no físicamente, pero sí en su comparsa, ya que sacó ‘Pancho Albachi y sus mamarrachi’, una agrupación que prepara en muy poco tiempo debido a la gira en Madrid con La viudita naviera. Quedó tercero y ese año Paco Alba no quería ni salir a la calle en carnaval. Lo consideró un gran fracaso.

1961 Pancho Albachi y sus mamarrachi

También en ese año escribió junto a Antonio Torres ‘Los afiladores de Orense’ con los que consiguió un accésit con un tipo compuesto con palabras en gallego. Ese mismo año, en cuanto terminó el carnaval, siguieron vinculados a la obra de Pemán, pero esta vez participando en la grabación de la adaptación que Luis Marquina realizó de La viudita naviera para el cine. De esta manera pudimos ver a Paco Alba y sus componentes actuar junto a actores tan importantes en aquel momento como Mary Santpere, Paquita Rico o Arturo Fernández.

cartelviudita

En 1962 descansó en la modalidad de comparsas, quién sabe si aún resentido por el fracaso de año anterior, aunque sacó el coro ‘El pájaro azul y sus matuteros’ con Gustavo Rosales “Agüillo” consiguiendo el primer premio de la modalidad.

1962 El pájaro azul y sus matuteros

Al año siguiente Paco Alba quiso sacarse la espinita de los mexicanos con un tipo muy de Cádiz: vendedores de barquillos de canela. ‘Los corrusquillos gaditanos’ consiguió el primer premio especial. Esa comparsa no solo se oía, sino que además se olía, ya que un farmacéutico de Cádiz diseñó unos aparatos que, a través de unos productos químicos, impregnaban el teatro de olor a canela nada más abrir el telón. Esta comparsa nos ha dejado otra de las coplas que han quedado en el recuerdo.

Me dijeron que Cádiz para el turismo
no tiene nada que pueda interesar
ni alcázares, ni alhambras,
ni algún tipismo
que nos muestre sus huellas de antigüedad
ni sus propias ruinas le quedan ya,
pero hay en la Caleta muchos indicios,
de la época, quién sabe de los fenicios
que con el tiempo lo ha sepultado el mar.
Por lo tanto, mi Caleta
es museo de antigüedades
pero hau que hacer palometas
para visitar sus naves.
Si yo tuviera riquezas
reconstruiría sus canales,
edificando lo mismo que Venecia,
y como suponemos que fué aquel Gades.
Aquí no hubo Reyes moros
que nos legaran mezquitas,
pero bajo esa agua hay un tesoro,
que viven como reinas las mojarritas.

 

En 1964 vuelve a sacar un coro junto con Agüillo, aunque ‘Los cinco latosos y uno más’ se quedan con un accésit. En comparsa Paco Alba sigue imparable y consigue de nuevo el primer premio con ‘Los fígaros’, un tipo inspirado en la ópera de Rossini El barbero de Sevilla. Ese año en una de las funciones del concurso Paco Alba se puso a escribir un cuplé mientras la agrupación se vestía para actuar e hizo a los componentes aprenderse la mitad. Había un partido de fútbol jugándose en ese momento. En los camerinos, Paco sabe el resultado, remata el cuplé y hace a sus componentes aprenderse la otra mitad. Al salir a escena lo cantaron y el público no podía creer lo que oía, ya que el partido del que ellos estaban dando el resultado se estaba jugando mientras el público estaba en el teatro. En ese año firma uno de sus pasodobles más bellos y recordados:

No es que la luna tenga luz de plata.
Como nos dicen algunos poetas
es que de noche se baña en las aguas
de nuestra tìpica y bella Caleta
y los reflejos de su verde laca
moja y empapa su gran pandereta
y con luz que a Cádiz le arrebata
luego ilumina el resto del planeta
que no nos digan pues esos rapsodas
que de la luna la plata salió
porque de plata son todas las
olas que mi caracola tiene alrededor
póngase usted en la Alameda
una noche a contemplar
esos millones de estrellas
que se enjuagan en el mar
y comprobará
la claridad y hermosura
que han querido desmentir
y que no es literatura
que es plata pura
y hasta el sol viene a morir.

La semana de… Paco Alba (III)

‘La hueste de don Nuño’ fue a chirigota que Paco Alba presentó al concurso de 1959 y con la que consiguió, además del primer premio especial, demostrar que él triunfaría en Cádiz. Para escribir esta chirigota se basó en la obra del portuense Pedro Muñoz Seca La venganza de don Mendo y para la realización de las espadas y los cascos se usó el material sobrante en Astilleros, lugar donde trabajaba Paco Alba. En ese año todas las letras encantaron aunque el pasodoble dedicado a la fiesta de los reyes magos causó tal sensación que, una vez fuera del teatro, tuvieron que volver porque el público quería que la repitieran, algo que en la época sí se podía hacer.

La fiesta los Reyes Magos
es fiesta de gran ternura
pues no hay mejores regalos
que el que se dá a una criatura
pero esta fiesta que alabo
también tiene su amargura.
Me dá mucha pena al escuchar
cuando un niño pide juguetes
que no es del alcance del papá
porque valen muchos billetes
y para poderlos conformar
el padre hasta se los promete.
Después cuando viene el Rey Melchor
el pobre niño se acongoja
al ver con rabia y desilusión
que le han traído una pistola
y que la vespa con que soñó
al Rey Mago se le olvidó.
Por eso no he de afear
al pobre trabajador
que se gasta un dineral
en juguetes de valor.
Ni nunca podré decir
que se comete un error
por ver a un hijo feliz
se empeña hasta el corazón.

 

Ese mismo año también compone para el primer premio “normal” de chirigotas junto a Antonio Torres ‘Los tontos de pueblo’. La diferencia entre una agrupación y otra dejaba entrever lo que ocurriría un año después.

1959 Los tontos de pueblo

En 1960 el jurado tomó una determinación importante: lo que Paco Alba hacía no eran chirigotas. Su manera de cantar, de representar el tipo, de vestirse, era mucho más sofisticadas de lo que eran las chirigotas de aquella época, por eso, decidió crear la modalidad de comparsas. De esta manera, Paco Alba consiguió el primer premio de comparsa con ‘Los pajeros’. Ese mismo año y junto a Antonio Torres saca la chirigota ‘Los del tic’ siendo descalificada.
En ‘Los pajeros’ Paco Alba obligó a los componentes a leer la obra de Juan Ramón Jiménez Platero y yo, en una muestra de su afán perfeccionista y en cada actuación llevaban un burrito en el escenario.

Porque a Dios le dio la gana
y a sus divinos caprichos
es la “Ciuá” gaditana
la más soberana
de “toa” las que “jizo”.
Y si tenemos levante
es porque es viento castizo
un viento “mu” refrescante
que nunca fue amante
de ningún fenicio.
Tierra de la sal de espumas
que embriaga de bruma
tu hermosa bahía
la que le meció su cuna
el cante por alegrías
La que el navegante
por ella suspira
cuando palpitante
ve su bola negra
en la Torre Tavira.
“Cái” de mis penas
eres mi pasión
con tus barquitos de velas
¡Que son de canela
y son de limón!

 

De nuevo la comparsa de Paco Alba vuelve a triunfar más allá de Cortadura y son contratados en el Teatro Reina Victoria de Madrid para representar durante seis meses la obra de José María Pemán La viudita naviera. De nuevo Paco Alba se sentía vació estando fuera de Cádiz.

La semana de… Paco Alba (II)

En 1957 Paco Alba rompe la barrera de manera definitiva y es que consigue superar el primer premio, es decir, consigue señalarse de tal manera que el jurado determinó que lo que hacía Paco no tenía comparación alguna y, por supuesto, no se trataba de la clásica chirigota.
En ese año Paco Alba sacó ‘Los sarracenos’ y consiguió el primer premio especial quedando como primer premio normal la chirigota ‘Los ridículos tenorios’ de Marín y Girón. En esta chirigota Paco Alba demostró que se empapaba de sus tipos de tal manera que la elección del mismo no supusiera únicamente un disfraz, sino que todo el contenido de la misma giraba en torno a la idea sin dejar a un lado Cádiz. Esta agrupación nos dejado para el recuerdo el pasodoble “Oh, Cádiz”, una letra que ha acabado siendo inmortal.

Oh, Cádiz
a cantarte yo vengo aquí.
Siempre fue
mi ilusión el poderte ver
bella tierra que yo soñé.
No sé que tiene esta Ciudad
que tanto me hace recordar
se vé que el Moro te habitó
porque su acento te dejó.
Con razón
yo me considero español.
Cuando escucho un cante por soleá
hasta me dan ganas de llorar
porque lo llevo en el corazón
son los mismos cantes de mi país
es un recuerdo que se quedó
desde que el Moro se fue de aquí
por eso a mí Cádiz me hace soñar
y ya no habrán quién me eche de aquí
aunque me tenga que bautizar.

 

En 1958 Paco Alba saca dos chirigotas, una de ellas con Antonio Torres, uno de sus grandes compañeros en el mundo del carnaval con los que haría tanto coros como chirigotas: ‘Los hombres de la edad de piedra’ con la que consigue un accésit.

1958 Los hombres de la edad de piedra

Consigue un primer premio con ‘Los julianes, una de las chirigotas que más calado tuvo entre la afición. De esta chirigota ha quedado para el recuerdo “Hay quien dice que Cádiz”, prácticamente un himno del carnaval donde, precisamente, se suprime esta palabra y, en lugar de decir “Carnavales” se dice “festivales” pues, no debemos olvidar que entonces no existían los carnavales sino las Fiestas típicas gaditanas, nombre que le dio el franquismo a nuestro carnaval.

Hay quien dice que Cádiz no tiene fiestas
ni feria que aventaje a otras capitales
más queremos advertirles al que así desprecia
que qué nos dice de nuestros festivales.
Ni romería ni feria en esta tierra
es verdad que no tienen los gaditanos
pero que vengan muchos y se den cuenta
que Cádiz está de feria todo el verano.
Si no es campero
es porque es andaluz fino y marinero
pero es castizo
desde Puerta de Tierra hasta el Hospicio.
Si no saben lucir
el traje de montar
es porque a los de aquí
no les sirve el caballo para ir a pescar.
Comprendo que es de maravilla
tener la jaca “enjaezá”
pero yo tengo una barquilla
con una gracia en la quilla
que “pa” que te voy a contar.
Por eso Cádiz tiene un sello
de noble fino y señorial
aquí se puso el Non Plus Ultra
que traducido resulta
después de Cádiz
¡ni hablar!

 

Ese año la agrupación de Paco sale de Cádiz y son contratados por 15 días en el Circo Price en Madrid. La comparsa de Paco Alba triunfaba allá donde iba, sin embargo, el coplero no disfrutaba de su estancia en Madrid y de su triunfo. Cuentan sus componentes que a la hora de comer Paco se sentaba solo y pensativo y al preguntarle siempre decía que echaba de menos Cádiz y que se quería volver. El grupo y el autor se separaron debido a que Paco quería volver y el grupo quería quedarse de gira triunfando. Paco dijo que triunfaría en Cádiz y al regresar lo hizo con ‘La hueste de don Nuño’.

La semana de… Paco Alba (I)

PACO ALBA, CADIZ

El 23 de abril de 1918 nació en Conil de la frontera Francisco José María del Sagrado Corazón de Jesús Alba Medina a quien la historia bautizaría como Paco Alba, el Brujo.
Paco Alba es, sin duda, uno de los referentes máximos de la fiesta y sus coplas constituyen un legado que aún hoy, más de cuarenta años después de su muerte, sigue vivo en la memoria de los aficionados a la fiesta grande de Cádiz.
La afición de Paco por la música la traía en los genes pues su familia formaba parte de la pequeña banda de música de Conil en la que Paco aprendió un poco de solfeo muy elemental.
Cuando tenía seis años, su familia llegó a Cádiz y se alojó en la calle Trinidad, en pleno barrio de la Viña. Tras varios trabajos, Paco heredó de su padre el amor por el carnaval y desde pequeño recorría las calles de Cádiz con agrupaciones infantiles llamando la atención de Cañamaque y el Tío de la tiza por sus letrillas.
Su gusto por la música no solo lo llevó al carnaval, sino que, antes de ello tuvo un dúo cantando canciones folclóricas y posteriormente un quinteto musical: ‘Los Fernández’.

Grupo 'Los Fernández'

Grupo ‘Los Fernández’

Deja el grupo al ingresar en los Astilleros y allí Paco empleaba su tiempo en componer letrillas. Estas coplas entusiasmaron a sus compañeros de trabajo que lo llevaron a Francisco Patrón Tisirán quien no dudó en encargarle la autoría de su agrupación de ese año. De ese modo inicia su trayectoria carnavalesca en el año 1953 con la chirigota ‘Los vendedores de marisco’ quedando descalificada por la censura.

1953 Los vendedores de marisco

Al año siguiente volvió a hacer letra y música para la chirigota que dirigía Tisirán, esa agrupación sería ‘Los guajiros’, una chirigota con aires cubanos. Esta vez superaron la censura y obtuvieron un segundo premio, por detrás de ‘Los charros mexicanos’ de Antonio Marín Morales y Antonio Clavaín Brull. Esta chirigota haría referencia en uno de sus pasodobles a la descalificación del pasado año de esta manera:

“hace un año poco más o menos
que a Cuba nos fuimos
porque todos estabamos viendo
que aquí no se vendía un langostino”

1954 Los guajiros

En 1955 hace doblete y debuta en la modalidad de coros de la mano de Gustavo Rosales con ‘Los mosqueteros’ consiguiendo un tercer premio por detrás de ‘Los marcianos’ y ‘El príncipe del carnaval’.

1955 Los mosqueteros

En chirigotas repite premio con respecto al pasado carnaval y se queda con un segundo premio con ‘Los del bocho’, haciendo viajar su pluma desde Cuba al País Vasco. La chirigota vencedora fue ‘Los viejos del 55’ de Antonio Clavain Brull y Antonio Marín Morales, al igual que el año anterior. De este segundo premio vamos a traer al recuerdo uno de los pasodobles que más se cantan en el carnaval de Cádiz, el que servía a estos vascos para presentarse.

Dando nuestro saludo nos presentamos
a este castizo público gaditano
venimos a ofrecerle nuestro folklore
y presentarle nuevas canciones.
Este año nos tocó de ser Bilbaíno
ya que el año anterior fuimos los Guajiros
mas todos estos tipos que represento
a un gaditano siempre lleva por dentro.
Me quisiera volver,
quisiera volver poeta
y poderle cantar
a esta tierra milenaria.
Llena de luz y sal
y pintar con mi paleta
ese gracioso andar
de la mujer gaditana.
Yo no sé si es pasión
lo que siento por mi Cai
para mí es más que un sol
y oro es, porque oro vale.

 

Al año siguiente volvería a conseguir el segundo premio pero, aunque fue segundo, esta segunda posición supo a primero pues el primer premio quedó desierto. Las dos grandes chirigotas del año eran la de Paco Alba ‘Los de fin de curso’ y la de Antonio Clavaín ‘Las viudas de los viejos del 55’. La chirigota de ‘las viudas’ tuvo problemas de la censura que les impidió salir disfrazados de mujeres. Finalmente se opto por dar un segundo premio compartido y dejar el primer premio desierto.
Ese año, antes del concurso, comenzó a correr por los mentideros el rumor de que Paco criticaba a los estudiantes en su agrupación, algo totalmente falso, ya que Paco alababa a los estudiantes en todo su repertorio. Para dirimir este asunto, la comparsa cantó en el Hospital de Mora para los estudiantes y preguntaron si querían que participaran en el concurso, a lo que los estudiantes respondieron que sí y, finalmente, ‘Los de fin de curso’ vieron la luz sin más problema que un pequeño encontronazo con la censura por un cuplé a un huevero que, aunque fue borrado de los libretos, se cantó por la calle.
De esta chirigota nos quedamos con un magnífico pasodoble en defensa de los estudiantes:

Hoy los que tienen carrera
ninguno se enriquecen
con su profesión
y un ciudadano cualquiera
vendiendo seis chatarras
gana un fortunón.
De qué sirven los estudios
si luego no compensa
su capacidad
y para ganar dinero
hay que ser torero
o dando “pata”.
Dice un refrán castellano
el que sea tonto que estudie
dice un refrán castellano
y hoy somos precisamente
más tontos los que estudiamos.
No puede compararse
nunca un doctor
con el que solo hace
darle a un balón
ni tampoco un torero
que quita vidas
con el que descubrió
la pinicilina.
El que cría la fama
gana el “parné”
y el que escarcha la lana
ni “pa” comer
eso le ocurrió a Falla
y a otros autores
que cuando mueren
son los honores.

 

Ese mismo año también participó en la autoría del coro ‘Los de pura cepa’ junto con Antonio Torres y Fletilla consiguiendo el primer premio. Al creador de la comparsa y gran compositor de chirigotas le llegó el reconocimiento del jurado antes en la modalidad del tango.

1956 Los de pura cepa

El Tío de la Tiza, Cañamaque, Paco Alba y Villegas, al Paseo de la Fama

El Ayuntamiento aprueba los cuatro primeros nombres para las estrellas situadas junto al Teatro Falla, pero su fecha de colocación todavía está sin definir

La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Cádiz ha dado el visto bueno a la propuesta del Patronato del COAC (Concurso Oficial de agrupaciones Carnavalescas) para los primeros nombres que aparecerán en el llamado Paseo de la Fama del Carnaval que va a ir situado junto al Teatro Falla. El COAC ha optado por cuatro de los nombres que estaban cantados: Antonio Rodríguez Martínez, más conocido como El Tío de la Tiza, Manuel López Cañamaque, Paco Alba y Enrique Villegas.

Sus nombres aparecerán en unas losas en el pavimento situado junto al Teatro, aunque por el momento no hay plazo para la colocación de estas placas que están realizadas en cerámica y tienen un diseño acorde con la zona.

El alcalde en funciones en el día de ayer por la ausencia de Teófila Martínez, José Blas Fernández, dijo que están abiertos a recibir nuevas propuestas de otras personas que pueden pasar a engrosar este Paseo de la Fama del Carnaval. Asimismo, Fernández recordó que estos reconocimientos se incluyen dentro de las actividades programadas para la Capitalidad Iberoamericana del Carnaval.

El proyecto del Paseo de la Fama se anunció en el año 2009 y, pese a que la plaza ya se remodeló, no se incluyeron los nombres dentro de las estrellas. Estos son los cuatro primeros hasta completar la lista de 14.

Diario de Cádiz

Hay quien dice – Los julianes

Pasodoble del brujo de la chirigota ‘Los julianes’, 1er premio del carnaval del 58, espero que les guste

Hay quien dice que Cádiz no tiene fiestas,
ni feria que aventaje a otras capitales,
más queremos advertirles al que así desprecia ,
que que nos dicen de nuestros carnavales,
ni romerías ni ferias en esta tierra,
es verdad que no tienen los gaditanos,
pero que vengan muchos y se den cuenta,
que Cádiz está de fiesta todo el verano,
si no es campero,
es porque es andaluz fino y marinero,
pero es castizo,
desde puerta de tierra hasta los hospicio,
si no sabe lucir el traje de montar,
es porque a los de aquí ,
no le sirven los caballos para ir a pescar,
comprendo que es de maravilla ,
tener la jaca enjaezá,
pero yo tengo una barquilla,
con una gracia en la quilla,
que pa que te vi a contar,
por eso Cádiz tiene un sello,
de noble fino y señorial,
y aquí se puso el non plus ultra,
que traducido resulta,
después de Cádiz ni hablar.