La semana de… Antonio Martín (III)

En 1978 Antonio Martín vuelve a componer para una agrupación de la provincia, en este caso para El Puerto de Santa María, junto con Manuel Ariza. La comparsa se llamó ‘Los arrabaleros‘.

Se trata de una buena comparsa que no pudo hacer más que conseguir un segundo premio debido al auténtico pelotazo que supuso la comparsa que Los Majaras sacaron ese año, ‘Raza mora’, que se alzó con el primer premio provincial. Mientras, en el carnaval de Cádiz, Pedro Romero volvía a ganar con ‘Los tribunos’ y Luis Ripoll conseguiría el segundo con ‘Los golfos’.

Al año siguiente volvió a escribir para una comparsa de San Fernando, ‘Los Charles River’, junto a Alfonso Quirós, consiguiendo un tercer premio provincial por detrás de ‘Hombres del campo’ (primer premio) de Enrique Villegas de Chiclana y ‘Cantares’ (segundo premio) de los Majaras del Puerto.
No obstante, ese año también escribió para una comparsa de Cádiz llamada ‘Ángeles y demonios‘ que mantuvo una enorme lucha carnavalesca con ‘Navegantes gaditanos’ de Pedro Romero y Aurelio del Real que se saldó con un empate técnico, es decir, que ambas fueron condecoradas con el primer premio de la modalidad. De esta comparsa destacan el pasodoble dedicado al andaluz o este donde hace alusión a su pasodoble de ‘Los mayordomos’, ya que el tanguillo no solo no se está perdiendo sino tomando fuerza.

El tanguillo gaditano
se pierde y es una pena,
esa letrilla sincera yo canté,
yo canté…
El cantecillo gitano
que nació por nuestras venas
y le juro muy de veras
que en sus tiempos lamenté.
Pero al cabo de los años
al ver que está resurgiendo,
solo queda, qué remedio, claudicar
y decir muy felizmente
qué suerte rectificar
pues ya te cantan los chiquillos,
por las plazuelas hay tanguillos.
Ya te prefieren los mayores
a otro tipo de canciones,
todos te brindan un ole,
rey del folklor.
Y otra vez cantaré
que si bajaran del Cielo
los que al tango dieron vida,
igual que dije ayer,
se morirían de nuevo
pero ahora de alegría
al oír, no es pasión,
de esta forma que cantáis
los coristas gaditanos, vive Dios,
por las calles de mi tierra
que hasta el cielo tiembla
el tanguillo de Cai.

Si en 1979 consiguió alcanzar la gloria, al año siguiente le tocó ver la otra cara del carnaval, ya que por primera vez una agrupación de Antonio Martín quedaba fuera de la final. Conjuntamente con otras agrupaciones que no pasaron a la última noche, ‘Caleta‘ cantó en la escalera de la facultad en un hecho histórico. Aunque la historia da a cada agrupación el sitio que merece y ‘Caleta’ ha dejado para la historia coplas como el piropo a la playa que le da nombre y, sobre todo, la presentación, que sonará en cada una de las actuaciones de su comparsa hasta su retirada y más allá como uno de los himnos del carnaval.

En 1981 vuelve a la final con ‘Charlatanes de feria‘ consiguiendo el tercer premio tras el segundo premio de ‘Los hijos de la noche’ de Enrique Villegas y el primer premio de ‘Pregones’ de Pedro Romero y Emilio Álvarez.

Al año siguiente volverá a sacar una de esas presentaciones que se recuerdan, la de ‘Voces negras‘, que quedó de nuevo en tercera posición siendo primer premio Joaquín Quiñones y Aurelio del Real con ‘Dioses del Olimpo’ y segundo premio ‘Los pimpis de Cádiz’ de Antonio Busto.

En 1983 volvió a ser protagonista de otra batalla de coplas histórica. En ese año quedó en cuarto lugar ‘Los comuneros’ de Enrique Villegas, en tercer lugar ‘Los jinetes de la Pampa’ de Manolo Varo de Barbate. La disputa vino entre el primero y el segundo, una comparsa clásica y otra vanguardista, una de Antonio Martín y otra de Quiñones-Aurelio. ‘Robots’ era la sucesora de ‘Dioses del Olimpo’, dirigida por Pepe el Caja y con componentes históricos como Catalino o Caracol, y era una comparsa de corte moderno para la época y toque futurista. ‘Agua clara‘, en cambio, era la comparsa más pura y más tradicional. Estuvo muy igualada la balanza, aunque finalmente se inclinó a favor del clasicismo de la comparsa de Martín y ‘Agua clara’ se alzó con el primer premio.

Me viene a la mente
como si lo viera,
como si lo viera,
Calle San Vicente,
donde yo naciera,
donde yo naciera.
Plaza la Cruz Verde,
corazón del barrio,
corazón del barrio,
canastillo a cuesta
pasaba a diario,
pasaba a diario.
Y allí estaba yo
entre el corrillo de los niños
mientras tú me contemplabas,
mare, ay mare.
Y triste de mí,
que nunca supe del cariño
que encerraba tu mirada,
de esos suspiros del alma,
de esos besos que me dabas.
El día que el destino me apartó
de tu regazo me sentí solo
y a pesar que otra mujer me da su amor,
cuántas noches recordándote te lloro.
Por eso hoy vuelvo a ese mismo rincón
con mi infancia perdía.
Ay, calle San Vicente,
placita la Cruz Verde
regrésame a esos días
pa devolverle con el corazón
ese beso de amor a la mare mía.

La semana de… Antonio Martín (II)

En 1973 llegó uno de los momentos álgidos de la trayectoria de Antonio Martín. Tras varios años de ganar únicamente cuando Paco Alba, su maestro, descansaba, el discípulo lo superó y ‘Capricho Andaluz‘ quedó en primera posición mientras que Paco Alba quedaba segundo con sus ‘Estampas goyescas’ siendo esta última comparsa abucheada por parte del público que quería volver a escuchar a la comparsa del niño de San Vicente.
A partir de entonces Martín tendrá que cargar con la losa de aquella noche en la que, aunque tocó la gloria, vio como su maestro caía derrotado y tan tocado que ya no volvería a sacar más comparsas.
De la comparsa de Martín de ese año podríamos destacar varias letras, entre las que destaca el célebre pasodoble de la rosa. En un principio, esa letra no tenía mayor importancia para el grupo, era un pasodoble más. Una noche en la que la comparsa cantó en su ensayo para varios aficionados, una vez terminado el repertorio, le pidieron el pasodoble de la rosa, el director (Antonio Trujillo, el Catalán) decidió cantarlo y fue el gran pelotazo de la agrupación. Hoy vamos a recordar esta agrupación con una pieza menos recordada pero de mucha calidad, la presentación.

Las guitarras suenan solas,
las guitarras suenan solas
y se desgarran las gargantas
se desprende el cante solo
al contemplarte reina
gitanita mora.
Bendición de Dios
que a su capricho te quiso crear
canción compuesta con los rumores del mar
del mar que de noche y día
adorándote está.
Eres tú, sentir
de Andalucía eres su pregón,
pregón de la alegría representación
del sol tú eres lo más grande de la creación.
Y por ser así
te envidia todo el mundo sin razón
y yo por día voy sintiendo más pasión
por ti, tú eres para mí mi locura
de amor.

Ese mismo año también compone para la chirigota ‘Los guapos de las verbenas’ de Gustavo Rosales (Agüillo), consiguiendo un accésit.

Al año siguiente, el autor comienza ‘Los rumberos‘ junto al grupo de ‘Capricho andaluz’ pero por diversos motivos el autor abandonó el proyecto, que fue culminado por Pedro Romero alcanzando el primer premio, dando paso a una larga serie de primeros premios de este grupo con el autor del barrio de Santa María.

Antonio Martín, por su parte, pasó unos años en los que miraba a la provincia y a Cádiz en sus comparsas. En 1974, además de comenzar ‘Los rumberos’, junto a José Ramos (Requeté) consiguió el primer premio provincial con la comparsa de San Fernando ‘Los Camarones de la Isla‘.

1975 fue un año bastante extraño en el carnaval. Sería la última agrupación de Paco Alba ‘Los belloteros’, que se inscribió como chirigota pero que recibió el primer premio de comparsas compartido con ‘Los napolitanos’ de Pedro Romero y Aurelio del Real. El segundo premio local fue para ‘Ecos del Paraguay’ de Ricardo Villa y el tercero para ‘Animadores de Cabaret’ de Luis Ripoll. Antonio Martín volvió a sacar la comparsa en San Fernando junto a Requeté consiguiendo esta vez en un segundo premio con ‘Los buenaventuras‘, quedando por debajo de ‘Alegrías de Cádiz’ de los Majaras del Puerto de Santa María.

En 1976 vuelve a escribir para Cádiz con una comparsa que se quedaría en un segundo premio ‘España y olé‘ que no pudo con un imparable Pedro Romero y su ‘Carnaval 76’. En esta comparsa, Martín nos dejaría un sentido pasodoble dedicado a la muerte de Paco Alba, su amigo, maestro y rival.

En 1977 continúa en Cádiz y volverá a tocar lo más alto de la clasificación, ya que vuelve a obtener el primer premio con ‘Los mandingos‘, una comparsa que luchó fuertemente contra otra agrupación histórica ‘Nuestra Andalucía’ de Pedro Romero y Aurelio del Real.

Sin yo saber por qué
me caractericé
tratando de imitar
al hombre de color.
Aquel negrito fiel,
privao de libertad,
que nació pa ser
esclavo de su señor.
Sin saber la razón
me siento como él
viendo lo que sucede
a nuestro alrededor
en esta humanidad
que ya tal como va
solo la salva Dios.
Hoy el mundo ya no es mundo,
hoy se ha vuelto todo injusto
y no se respetan
los seres humanos.
Por el maldito dinero
aún existen los negreros
y explotan al pobre
los privilegiados.
Si antes se discriminaba
al hombre de color,
hoy también se discrimina
la clase social,
el que más tiene más vale.
Yo en este mundo tan perro
y lleno de maldades
me siento negro de verdad.

La semana de… Antonio Martín (I)

El dos de mayo de 1949 vino al mundo en el Barrio de la Viña uno de los autores más laureados del Carnaval de Cádiz y maestro indiscutible de las comparsas. En la plaza de la Cruz Verde estaba ‘El Gavilán’, un bar donde paraban los mejores carnavaleros de la época y donde Antonio Martín comenzó a escuchar y a aprender de los que sabían de esto. Ya de pequeño, en el colegio, componía letras con las músicas de Paco Alba en el fin de curso.
La oportunidad de escribir una comparsa completa le llega en 1968 bajo la dirección de Manolito el cariñoso, un afamado componente de agrupaciones de autores como Paco Alba y Fletilla y que, como curiosidad, algunos años más tarde saliera en una chirigota que llegó a Cádiz desde Hamburgo en 1972 con autoría de Rafael López Romo ‘Los gaditanos’. El nombre elegido para debutar como autor es ‘Los mayordomos‘, una comparsa sencilla donde el autor deja para la historia un gran pasodoble como “El tanguillo gaditano se está perdiendo” que aún hoy se recuerda.

Esta comparsa consiguió el tercer premio local compartido con ‘Los lunares’ de Enrique Villegas. En la categoría de locales el primer premio fue para ‘Los senadores romanos’ de Paco Alba, el segundo premio para ‘Semblanza gaditana’ de Ricardo Villa y accésit fueron ‘Los cantores de Acapulco’ de Agustín González (El Chimenea) y ‘Los hippys’ de Pedro Romero. En provinciales el primer premio fue para la comparsa de San Fernando ‘Los floristas ambulantes’ de José Hedrera y el segundo premio para ‘Los croupiers de de Montecarlo’, también de San Fernando y con la autoría de Antonio Torres y Paco Mora. En regionales, el primer premio de comparsa fue para ‘Rafaelito y sus apaches’ de Córdoba.

En 1969 junto con Manuel Rosales, Antonio Martín escribe ‘Los nuevos aristócratas‘, cuyo pasodoble dedicado a la Semana Santa gaditana y sus costumbres todavía se recuerda.

Ese año consiguieron también el tercer premio, mientras que primero y segundo volvían a ser para Paco Alba y Ricardo Villa con ‘Los fabulistas’ y ‘Los chulapos’ respectivamente.
Ese mismo año fue accésit ‘Los tulipanes negros’ de Antonio Clavaín y José Moreno y hubo dos premios especiales: uno para ‘Show de Wald’ y otro para ‘Los bambinos gaditanos’, comparsas ambas de Agustín González (El Chimenea), la primera femenina y la segunda juvenil.
En la provincia ganó el primer premio la comparsa isleña ‘Mary Popins y su conjunto’ de Requeté y el segundo premio para la comparsa de El Puerto de Santa María ‘Los romeos’ con la autoría de Francisco Soto (Misterio) y José Luis Arniz. También vino ese año de Córdoba la comparsa ‘Los de Sierra Morena’ consiguiendo el primer premio regional.

A su tercer año, Antonio Martín conseguiría estar en lo más alto de la clasificación. En 1970 hubo un accésit de comparsa local ‘Los trovadores’ y dos de comparsa regional ‘Los puretas extravagantes’ de Córdoba y ‘Los turistas del Tirol’ de Isla Cristina. En las comparsas regionales los premios fueron el primero para ‘Los sénecas’ de Diego Caraballo y José Luis Arniz, naciendo así la que pasaría a la historia como la comparsa de los Majaras de El Puerto. El segundo premio fue para la comparsa de San Fernando ‘Los veneciadores’ de José Hedrera y Antonio Pérez. En locales, el tercer premio fue para ‘Los brujos’ del Chimenea, el segundo para ‘Los blanco y negro’ de Pedro Romero, quienes nos legaran el célebre pasodoble de la caracola, y el primero para Antonio Martín y ‘Los tarantos‘. El niño de la calle San Vicente llegó al primer premio y lo hizo con una comparsa donde defendía a ultranza su condición de comparsista.

Lleva el nombre de comparsa
los conjuntos gaditanos,
hay quien se lo toma a guasa
Y mal nos tiene considerados.
No me digan que no es bello
cantarle a la tierra suya,
compararle con el cielo
y exaltarla de hermosura.
Por eso todos los años
me siento extraño
si no te canto,
es igual que una promesa
que tengo hecha
nunca le falto
y aunque digan lo que digan
las malditas malas lenguas
comparsista toa mi vía
yo seré para mi tierra.
Tanto gozo con cantarle mis piropos
que el rumor de los demás me importa poco.
Gozo tanto que por muchos sinsabores,
sacrificios y quebrantos
nada me quita las ilusiones
y aunque existan derrotistas
soy comparsista de mil amores.

Para 1971 Paco Alba volvió a sacar comparsa y nadie pudo arrebatarle el primer premio a ‘Los forjaores’. Ese año, Antonio Martín tuvo que conformarse con un segundo puesto con ‘Los porteños‘.

Las demás comparsas premiadas fueron: ‘Los ruiseñores del Perú’ (tercer premio local), de Pedro Romero; ‘Los nuevos del sur’ (accésit local), de Luis Ripoll; ‘Los hindúes’ (primer premio provincial), de Manuel Ariza y José Luis Arniz; ‘Los camborios’ (segundo premio regional) de Wenceslao Rios, J. Biedma, Horacio Noguera y B. Beltrán de Isla Cristina; ‘Los locomotoros’ (tercer premio regional), de Córdoba; ‘Los rondadores’ (tercer premio regional), también de Córdona; y ‘Los Cicerones’ (accésit provincial), de Francisco Soto y José Luis Arniz de El Puerto de Santa María.

En 1972 volvió a descansar Paco Alba y Antonio Martín volvió a ocupar el primer puesto con ‘Los aventureros‘, una comparsa donde vuelve a demostrar que es uno de los autores que supondrá el futuro de la fiesta. Destacamos de esta comparsa este pasodoble en el que le canta a la Caleta a pesar de que esta playa es la novia de Paco Alba.

Yo sé que es poco galante
dirigirse con piropos
a la novia de otro amante
pero yo, no obstante,
cantarle quisiera
a esa que llaman Caleta,
novia de un poeta
que vive por ella.
Si siente celos que rabie
lo mismo que yo he rabiao…
Cuando escuchaba
como le cantaba
lindas serenatas
y ella coqueta
dichosa jugaba
en su mar de plata
mientras de envidia moría yo…moría.
Por eso este año
aprovecho que tu amante no ha venío
pa decirte lo que yo por ti he sentío
ay, mi rinconcito caletero.
Por eso te canto
todo lo que te tenía yo guardao
como un novio locamente enamorao
al que le han dao celos y celos,
celos de ver las estrellas
cuando en tu arena
su luz derraman,
celos tengo del viento
que despierta tus aguas.
Eres un tesoro
que en el mar se arrulla, preciosa Caleta,
más rubia que el oro, que el oro,
quién tuviera la gran suerte
de tenerte por novia suya
como te tiene ese poeta.

En este 1972 los premios locales fueron para ‘Los play-boys’ (segundo premio), Pedro Romero y Antonio Trujillo y el tercer premio para ‘Los ribereños gaditanos’, de Luis Ripoll y José Luis Arniz. En provinciales, el primer premio fue para ‘Los galanes’, de José Luis Arniz y el segundo para ‘Los cabales’, de San Fernando. En regionales el tercer premio fue para la comparsa de Isla Cristina ‘Los neoyorquinos’.

A partir de mañana: La semana de… Antonio Martín

Con ‘Los cara-anchoa’ hemos acabado el repaso al carnaval 2017 tanto en el concurso de juvenil, infantil y adulto, como en romancero y en callejeras. A partir de aquí el blog volverá a hacer cosas distintas. Retomamos la sesión de “La semana de…” y lo hacemos con un repaso en siete entradas sobre la trayectoria de Antonio Martín García. En este carnaval 2017 el autor se despedía de la fiesta tras cincuenta carnavales a sus espaldas. Nosotros vamos a repasar todas sus agrupaciones (comparsas, coros, chirigotas y cuarteto) en las que ha participado de forma oficial el autor y todo ello salpicado con coplas de sus catorce primeros premios (restando ‘Los rumberos’ que empezó para luego ser Pedro Romero quien la rematara).

Ya sabes, a partir de mañana en Al compás gaditano, “La semana de… Antonio Martín” yo que tú no me la perdería por nada del mundo.

La semana de… El coro de la Viña (VII)

En 2006 el coro fue ‘Hecho en Cai’ y llevaba la autoría de dos de los autores más importantes de comparsas de la viña: Luis Ripoll y Antonio Martín.

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Para 2007 hay un cambio en la autoría, que pasa a ser de José Manuel Martínez Sierra ‘El taka’ en su totalidad. El tipo fue ‘El tercio de Cádiz’.

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Al año siguiente se mantuvo el Taka como autor, incorporando a Sánchez Reyes. La dirección pasó a José Luis Monzón, hijo de Jesús Monzón, anterior director del coro. ‘Lo que yo te diga’ se quedó en cuartos de final aunque gustó mucho modernizando el coro sin dejar de lado su estilo tradicional.

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2009 fue un año difícil para el coro, ya que perdió a dos de sus directores: Jesús Monzón y su hijo, José Luis Monzón. Por este motivo, el coro ‘La jarca de Manué’, cuartofinalista con autoría del Taka y Sánchez Reyes, le dedicó este tango a Jesús Monzón.

El primer día de ensayo
el primer día de ensayo
como cada año
te he buscado
y al no ver tu sonrisa
convertida en risa
he sentido el daño.
Por más que miro p’arriba
Jesús de mi vida,
ay, cuánto te extraño.
Yo quisiera creer que estás descansando
después de tantos años como coplero
o es que los otros coros te han convencío
para que siga dando lecciones
como ya hiciste cada febrero.
Y ese no es otro coro que el celestial
que le faltaba un segunda
y dijo San Pedro: “Vente p’acá”.
Ay, Jesús de la Viña,
Jesús del Mentidero,
ay, Jesús de tu peña,
tu playa y tu gente,
tus hijos, tu Encarna.
Amigo verdadero,
mándame una señal,
algo que a mí me diga
que todo ha sido un sueño
que esto es una mentira.
Esta noche en el Falla retumban
los ecos sagraos de tu voz profunda
con la que cantaste
a Martín, Alba y Romero
y este tango que te estoy brindando
y que el alma me está desgarrando
lo canta tu coro, tu coro viñero.

A partir de aquí el coro de la Viña entra en una etapa de decadencia y sólo estará en cuartos dos veces más, quedando el resto de años en preliminares.
En 2010 será ‘El duende del Corralón’, un coro con autoría de Antonio Álvarez y José Antonio Romero que tuvo algún problema por la disposición de la orquesta, elevada en uno de los laterales, pero que pasó a cuartos de final.

2010-el-duende-del-corralon

2011 trajo consigo un nuevo cambio de autoría, esta vez con tintes chirigoteros ya que el repertorio fue compuesto por Antonio Pedro Serrano ‘El canijo, ‘, José Manuel Sánchez Reyes y José Antonio Pérez ‘El habichuela’. El coro fue ‘Los chinos de Cadi Cadi’ que, aunque gustaron no pasaron de preliminares.

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En 2012 el tipo fue espectacular. Inspirado en los Gormiti, sacaron ‘Los señores de la naturaleza’ con autoría de Luis Ripoll, El habicuela y Jesús Ignacio García. Estuvieron en cuartos de final.

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Ese año se produce una ruptura en el grupo que continúan en solitario con el habichuela siendo el germen de lo que hoy es el coro de Valdés. Por otro lado quedó la Viña que sacó ‘El coro de Julio’, inspirado en Julio Verne. La autoría fue de Antonio Galán y José María Barranco. Solo estuvieron en preliminares.

2013-el-coro-de-julio

En 2014 de nuevo un chirigotero se hacía cargo de la autoría, en concreto Enrique Valdivia, que triunfara en 1988 con ‘Los combois da pejeta’. Con este autor sacaron ‘Pim, pam, pum’ quedándose en preliminares en la que es su clasificación más baja.

2014-pim-pam-pum

La última vez que vimos al coro de la viña en el Falla fue en 2015 con ‘La Viña en guerra’. Este coro, también de autoría de Enrique Valdivia, estuvo más cerca de pasar a cuartos que el anterior. El grupo se había renovado y de este coro os dejamos el final de popurrí.

He cogío mis tangos
le he robao las letras
y he hecho una rumbita
pa acabar con tantas guerras.
Era una noche de enero
cansado ya de ensayar
y llegamos hasta el Falla
por pura casualidad.
Lamentó por sus ventanas
el Paraíso, yo escuché
como él no sentía cariño
este tanguillo yo le canté:
“Siempre fui
paraíso de los gaditanos
pueblo soy
porque el pueblo
aquí se ha sentado.
Que el aplauso del gallinero
que era la salsa de la final.”
He cogío mis tangos
le he robao las letras
y he hecho una rumbita
pa acabar con tantas guerras.
San Juan se está dedicando
me hace la sangre hervr
ese grandes alegrías
las penas me quita a mí.
Arráncame niña guapa
chiquilla sigue bailando
demuéstrale a Cai entero
con tu salero
lo que es un tango:
“Al escuchar los compases
de la falseta de nuestro tango
la sangre me arde en las venas
no podré nunca evitarlo”.
He cogío mis tangos
le he robao las letras
y he hecho una rumbita
pa acabar con tantas guerras.
Tengo dos novias bonitas
que el sentío me han de quitar
una de Santa María
y otra viñera juncal.
Rosarillo la gitana
y Carmen la caletera
Rosario besos de fuego
y los besos de Mar Carmela.
“Y hoy siendo carnaval
para hablar de amores
con mi disfraz en la plaza las flores
cantando tango a las dos yo espero”.
He cogío mis tangos
le he robao las letras
y he hecho una rumbita
pa acabar con tantas guerras.
He cogío mis tangos
le he robao las letras
y he hecho una rumbita
pa acabar con tantas guerras
pa acabar con tantas guerras
pa acabar con tantas guerras.

Desde entonces, el coro viñero no ha vuelto a pisar el Falla, aunque sí que tenemos que celebrar que para el próximo COAC tengamos un coro juvenil que proviene de la misma peña. Esperamos que ‘Un sueño hecho tango’ sera la primera piedra de la reaparición de uno de los coros más importantes y relevantes del Carnaval y el coro de la Viña vuelva a dejarnos su sello más clásico en el carnaval.

La semana de… El coro de la Viña (VI)

Tras el primer premio de 1997, en 1998 llegó ‘Al liquindoi’, una expresión muy gaditana que servía de nombre a un coro que quedó en cuarta posición con la autoría de Martín y Sánchez Reyes.

1998-al-liquindoi

En 1999 tuvieron de autores de letra a los chirigoteros de la chirigota viñera por excelencia: Paco Cárdenas y Ramón Peñalver, siendo la música de la agrupación. El tipo fue ‘Arde Gadir’ y no consiguió pasar a la final quedándose en las semifinales.

1999-arde-gadir

La última final del coro de la viña llegó en el año 2000 de la mano de los autores de ‘Las viudas’, Paco Cárdenas, Ramón Peñalver y el Noli. El coro fue ‘El tren botijo’ y obtuvieron un primer accésit. Os dejamos con este tango cantado a apella casi en su totalidad.

En la misma Caleta
cerca cerquita del puente hierro
me encontré este tanguillo
lleno de gracia, lleno de sal.
Plumeros y serpentinas le acompañaban.
Ay, Cai de mis amores
qué cosa tan singular.
Yo también soy viñero
de nacimiento, de nacimiento
y la viña la siento
sin pregonarla mas de verdad.
Cai, mi barrio de Cai
mi barrio puntero,
mi barrio juncal.
Tango de la Viña traigo aquí
pero de Capuchinos,
cerquita del Campo el Sur.
Tango de la Viña traigo aquí
el de las mojarritas
y la luna, lunita,
la lunita del verdín.
Tango que sale del corazón,
tango que no me deja vivir.
Compases de Cai bonito y marinero
oliendo mucho a febrero
oliendo a una caracola.
Tanguillo que en la Plaza Pinto carnavalero
el tango más caletero,
el tango más caletero
el tanguillo de las olas.

Para el año 2001 repiten autoría, pero se quedaron en las semifinales con ‘El museo’.

2001-el-museo

En 2002 vuelven a cambiar de autor y es José Antonio Burgar quien se encarga de la autoría completa de un coro que lleva un nombre que le viene como anillo al dedo ‘La Viña’.

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Para 2003 se van hasta oriente con ‘El gran imperio’, un coro con tintes orientales que se quedó en semifinales con la autoría, un año más de José Antonio Burgar.

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2004 es uno de esos años en los que el coro no tuvo toda la suerte que se merecía. Volvía Antonio Martín a la autoría, así como Sánchez Reyes, al que se unían Saturnino Sánchez y Francisco Abeijón ‘Carapalo’. Todo este abanico de buenos autores no consiguió, sin embargo, pasar de las preliminares y ‘Hotel Caleta, pala y pico’ quedó en la primera ronda del concurso. La dirección de este coro fue de Jesús Monzón, uno de los históricos de la fiesta.

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Para 2005 Antonio Martín y la agrupación se proponen levantar el coro y consiguen llegar hasta semifinales con ‘Rebelión a bordo de la patera Mangoli’, un tipo batante conseguido y un coro del que os dejamos este tango.

Ya quisiera cantarte yo un tango
así bajito, así bajito
y al oído poder susurrarlo
mu suavecito, mu suavecito
pero un tango es algo tuyo
y ca uno a su manera
que lo baile quien lo quiera bailar
que lo cante quien lo quiera cantar
y lo exprese cada cual como pueda
que teniendo en cuenta
cuando te lo venda
que no te salga por peteneras.
Está el tango meciíto
cual barquito por la mar
y está aquel que se rebela
contra toda tempestad
y el tango más gitano
que en los pies y manos
le nace el compás.
Y ese tango que al cantarlo
en la Plaza de las flores
por la forma en que se canta
a to Cai le arranca un ole
y ese tango gaditano
el que nunca morirá.
Lo cante quien lo cante, ya ves
ser un estilo aparte por que
al tango de la viña.
Si todo se respeta
por qué quieren desterrarlo
por qué se están empeñando
si este es el tango que yo he mamao
porque nació y está bautizao
allá en las aguas de la Caleta.

La semana de… El coro de la Viña (V)

Tras dos primeros premios consecutivos, el tándem Burgos-Martín, continuaría en 1991 con un segundo premio, ‘A Venecia del tirón’. Inspirándose en la ciudad italiana de los canales llevaron al Falla este ambiente. Os dejamos con este tango.

Lo escribe el Tío de la Tiza
cuando agonizan nuestras colonias,
a aquella “ingrata manigua”
van nuestros barcos, barcos con honra.
Con qué grande sentimiento
vi yo a una madre, también lloré,
y el tango de “Los Claveles”
que tanto duele lo recordé
Ya los marineros
de la fragata salen de Rota,
y un padre me dice
“yo no comprendo esta decisión”,
y una madre llora,
llora una hermana, llora una novia,
suena la sirena
del Vaporcito diciendo adiós.
Mi Cádiz saca un pañuelo
de calles blancas de despedida,
se marchan los marineros
para una guerra sucia y temida.
El precio la gasolina defenderán,
qué cruz la del andaluz,
pá que un rico gane más.
Fragata Santa María,
yo te diría lo que he pensado,
lo piensa esta tierra mía
y te lo dice cantando un tango.
Al Golfo van nuestros hombres,
y otros se quedan, yo sé sus nombres,
yo sé sus nombres, quedan en tierra,
que en esta guerra
todos los golfos,
todos los golfos,
no han embarcado.

En 1992 sacan un tipo espectacular ‘Los pájaros’. El nombre no escondía ningún secreto, pues su tipo, espectacular, era de pájaros. Con esta agrupación, el coro de la Viña dejrá de estar escrito por Antonio Martín y Antonio Burgos.

1992-los-pajaros

En 1993 el coro cambia de autores, que pasan a ser Antonio Hucha, José Martínez y la propia agrupación. El resultado fue un coro semifinalista: ‘Chucherías’.

1993-chucherias

Para el año siguiente el coro recupera a Antonio Martín y recibe en la coautoría a Antonio Miranda. ‘Al ataque’ se quedó en las semifinales.

1994-al-ataque

Para 1995 el coro volverá a la gran final con Antonio Miranda y Antonio Martín como autores. El tipo elegido será ‘Los cuentistas’ y consiguieron un cuarto premio.

1995-los-cuentistas

En 1996 consiguieron un tercer premio de nuevo con un tipo muy infantil ‘El chichibolo’. El disfraz, muy conseguido, recordaba a aquellos muñecos. La autoría en esta ocasión fue de Antonio Martín y José Manuel Sánchez Reyes, quien en aquellos años compartía autoría de la chirigota del Yuyu.

1996-el-chichibolo

1997 fue el año del pregón de Antonio Martín, y también el año del último primer premio del coro de la Viña. El nombre lo tomaban de la obra de Pedro Payán, ‘El habla de Cádiz’. Este coro, con autoría de José Manuel Sánchez Reyes y Antonio Martín, homenajeaba a este último de esta manera.

El verano acabó
vamos a empezar
se presenta el tango
de nuestro coro, de nuestro coro.
Ha llegado el autor,
vamos a escuchar,
el tanguillo puro
nuestro tesoro, nuestro tesoro.
Ya cogió la guitarra
buscando tono mueve sus manos,
con su voz ronca empieza a cantar
dándole rienda suelta
a esos compases tan gaditanos.
Tan solo se escuchan,
las respiraciones,
y el latir inquieto
de los corazones.
Ole, que ya el silencio arranca un ole
es imposible estarse quieto
que cuando se oyen estos sones.
Y crece en el ambiente
la incertidumbre,
porque ya va llegando
del viejo tango el momento cumbre.
Atención que llega el trío
provocando escalofríos,
nos cruzamos las miradas
que emocionadas y confidentes,
el autor sigue cantando
con ese sabor de siempre.
Como podría explicarles
lo que se siente en ese momento.
Al escuchar por primera vez
este tanguillo tan nuestro,
no puedo ser más sincero.
Antonio, sigue tocando
que te acompaño con esta letra
viejo poeta
pa un pregonero, pa un pregonero.

La semana de… El coro de la Viña (IV)

En 1988 el coro de la viña se inspiró en el continente americano para el coro ‘Rodeo’, con autoría de Antonio Martín, José Martínez y la agrupación. Este coro se quedó con el tercer premio.

1988-rodeo

Al año siguiente, y para terminar la década de los 80, el coro tomó como autor a uno de los periodistas más conocidos de este país, Antonio Burgos. Él junto a Antonio Martín colaboraron con los tres siguientes coros de la viña. La aventura no pudo empezar mejor y ‘Takatá chinchin pompom’ consiguió el primer premio. Les dejamos con este tango que reivindica la copla española.

La Lirio y La Zarzamora,
Madrina y La Ruiseñora,
La Petenera,
La Piconera y Doña Sol.
Parrala, Pepa Bandera,
La Chiquita Piconera,
La Golondrina
y aquella Niña de la Estación.
No te mires en el Río,
¡ay!, mi Rocío,
porque ahora llegan,
Romance de Valentía,
Callejuela sin Salía,
las coplas de nuestra tierra.
María de la O,
Mari Cruz y Ojos Verdes,
No me digas que no,
María de las Mercedes,
Doña Eugenia de Montijo,
Rosario la de Aracena,
Rosita de Capuchinos,
Triniá la Sanluqueña,
¡Ay!, pena, penita, pena!,
Con una fecha por dentro,
óle, Catapún, La Otra
Y Sin Embargo Te Quiero.
Señor Sargento Ramírez:
no me pida que me olvide
y que coplas ya no cante,
si me las sé de memoria
porque me saben a gloria,
me las cantaba mí madre.
Mi madre así me dormía
con coplas que le salían
tan bonitas como bella era su voz.
Esas coplas me hacían
un tatuaje de vida,
un tatuaje de amor.
Tengo un nombre grabado,
que ese tatuaje no se ha borrado.
¡Vivan las coplas de Andalucía
que me decía
a mi la madre que me parió!

En 1990 de nuevo volvieron a ganar el primer premio y, si el coro anterior tenía unos aires muy carnavalescos, este tendría un toque cinematográfico. En 1989 se había estrenado la película ‘Batman’ dirigida por Tim Burton. Este fue el tipo que presentaron: los personajes de esta película. Como curiosidad, esta sería la primera vez que Antonio Martín se inspirara en Tim Burton, con quien volvió a emparentarse en la comparsa ‘Las locuras de Martín Burton’ en 2011. Os dejamos con este tango dedicado a la Alameda.

Anoche a mí La Alameda
me dio sus quejas
que ahora les cuento,
que ahora les cuento:
“No salgo nunca en las coplas”,
dijo envidiosa
como un lamento, como un lamento.
Me dijo que los poetas
con La Caleta
a ella la tienen medio olvidá,
siendo las dos gaditanas,
siendo las dos tan hermanas
cual hijas del mismo mar.
Y le prometí
que de este año no pasaba
que un tango le dedicara,
el tango que canto aquí.
Y mirando al mar,
me puse en su barandilla
y me salió esta coplilla
que con las olas decía así:
Bendición de Cádiz,
bella Alameda,
brisa y estrella,
balcón del mar, ay, que te mece
y que besa tus murallas
y se desmaya de blanca espuma,
jardines verdes.
Los más altos miradores
se asoman para mirarte
y sobre tu cielo
hay mil estrellas de centinelas
que por ti pasan la noche en vela
en las garitas de los baluartes.
Ya ves que te estoy cantando,
ay, mi Alameda, te estoy soñando,
con las dos torres que al mar se asoman
que al cielo vuelan como palomas,
torres del Carmen, torres del Carmen.

La semana de… El coro de la Viña (III)

En 1984 volvieron a conseguir el tercer premio con ‘Casanova’. De nuevo el repertorio lo componía La agrupación, Antonio Hucha y José Martínez. El primer premio de aquel año fue para Julio Pardo y Quico Zamora con ‘Guacamayos y lechuguinos’ y el segundo premio para ‘Hay moros en la costa’, de Puerto Real con autoría de Antonio García, Vicente Lozano, José Xorrilla y Pedro Callealta.

1984-casanova

En 1985 no consiguieron entrar en la final con ‘Una señora corrida’, un coro con tintes taurinos. Este coro llevó la autoría de los anteriores.

1985-una-senora-corrida

Fue en 1986 cuando entrara a formar parte del coro uno de los comparsistas más destacados del momento: Antonio Martín. Este autor junto a Pepe Martínez y Antonio Hucha firmaron ‘La plastilina’. De este coro nos ha legado el que es probablemente el tango más recordado del coro de la viña, el de las novias bonitas. Aquel tango escrito por Antonio Martín surgió de la idea de Manolo Torres de dedicar un tango a la mujer gaditana en sus dos vertientes: la viñera y la de Santa María. Antonio Martín aquella noche dejó escrito aquel tango que todavía se recuerda. Este coro consiguió un tercer premio.

Tengo dos novias bonitas
que el sentío me quitan
las dos por igual:
una es casi gitanilla
de santa María, ese barrio juncal.
La otra es del corazón del barrio La Viña,
y nada importa que andemos siempre de riña,
ya que amores reñidos se quieren más.
Rosarillo, la gitana,
y Carmen, la caletera,
Rosario, besos de fuego
y besos de la mar Carmela.
Una que por alegría
en Santa María
su amor me reclama,
la otra que por tanguillo
me dice “chiquillo
no vayas p´alla”
Y yo que no me decido,
caletero y gitanillo
me siento mitad y mitad.
Y es que a las dos las quiero
como se quiere a una sola novia
y si es falsa mi historia
que un mal rayo a mí me parta.
Que el nombre Rosario
llevo tatuado en mis entretelas
y el nombre de Carmela
en la proa de mi barca.
Tengo dos novias bonitas,
dos novias guapas
que, entre dos barrios castizos,
las dos desatan
una batalla constante de amor y celos
Y hoy siendo Carnaval,
para hablar de amores,
con mi disfraz en la plaza las Flores
cantando tangos a las dos yo espero.

Al año siguiente vuelven a conseguir un tercer premio con un tipo rústico: ‘Cuarenta en bastos’ con la autoría de Antonio Martín y la agrupación.

Con este tipo rústico
que no tiene na de fantástico
me presento
a este querido público
que se vuelve un tanto fanático
en Carnaval.
Y es que esta fiesta nuestra
es como una muestra
de sentimientos
aunque los disgustillos
después en la plaza con un tanguillo
echamos tos pelos a la mar.
De esa mar que pá que
te vamos a contar
si esta tierra es marinera
y aquí los barcos de vela
van derramando la sal.
Esa sal que hay aquí
por donde vaya usted
que se torna de plata
cuando pasa tu mujer.
Esa mujer castiza
mitad romana y mitad fenicia
como cantara aquel poeta
ese poeta nuestro
que caló tanto en el sentimiento
piropeando a su Caleta.
Eaa Caleta hermosa
joya preciosa
que tiene el barrio de los viñeros
ese barrio La Viña
barrio que tanto quiero
desde donde arranco con este tango
tango de Cai
Cai la tierra donde yo muero.

La semana de… El coro de la Viña (II)

En 1982 repitieron primer premio con ‘Pinocho’. La autoría recaía en esta ocasión en La Agrupación, Antonio Hucha y José Martínez. No sería la última vez que el coro de la viña recurriera al cine para inspirarse en su tipo.

Para formar estos muñecos
y darle vida a Pinocho
los señores carpinteros
se tuvieron que esforzar
antes de empezar el trabajo
en buscar el material
pues somos unos treinta y tantos
y mucha madera se iba a emplear.
Rompieron ropero y cajones,
troncos de árbol, butacones
encontrados en la ciudad,
y por eso somos diferentes
de distintas dimensiones
como les vamos a explicar.
Este tan delgadito
que parece una raya
hecho con los listones de las casetas
que los salvajes parten allí en la playa.
Ese alto que está detrás
es de un palo de apuntalar
edificios viejos
de los que abundan mucho en nuestro suelo.
Aquel goldo del fondo
tan redndido como una bola
es de una rama del árbol
de enfrente al Hospital
y el Pinocho cortete
que ahora se va a empinar
se creerá que es de pino flandes
porque rojnea que es el mejor
¡Ay, maldita sea tu estampa
si eres un troncho de coliflor!

Al año siguiente, con el mismo equipo no consiguen el mismo puesto, sino que se quedan en un tercer premio por detrás de ‘La tía Norica’ de Julio Pardo y Quico Zamora (1º premio) y ‘La tertulia de doña Frasquita’ de Adela del Moral (2º premio). El coro de la viña quedó tercero con ‘Los caballitos que suben y bajan’, un tipo espectacular para la época.

Antes de empezar el mes de Febrero
ya vivimos todos el Carnaval
y aunque nos cueste muchos sudores
vamos preparando otro disfraz.
Ya son varios años en la brecha
cantándole a Cádiz con amor
pero se ha quedao chico el armario
para colocar mi vestuario,
mi mujer se enfada con razón.
Tengo ropas de aquel Liberal,
Piconeros de Cádiz juncal,
Signos Zodíaco,
Pitos y Flautas y Pinocho chuflón,
mi ropero parece un cajón
de algún Teatro.
La Parienta una bronca me echó
impresionante,
lo uniquito que faltaba ya
dijo de mal talante:
“¿dónde meto el caballo?
con toa la leche que tú mamaste”.