La semana de… El coro de la Viña (II)

En 1982 repitieron primer premio con ‘Pinocho’. La autoría recaía en esta ocasión en La Agrupación, Antonio Hucha y José Martínez. No sería la última vez que el coro de la viña recurriera al cine para inspirarse en su tipo.

Para formar estos muñecos
y darle vida a Pinocho
los señores carpinteros
se tuvieron que esforzar
antes de empezar el trabajo
en buscar el material
pues somos unos treinta y tantos
y mucha madera se iba a emplear.
Rompieron ropero y cajones,
troncos de árbol, butacones
encontrados en la ciudad,
y por eso somos diferentes
de distintas dimensiones
como les vamos a explicar.
Este tan delgadito
que parece una raya
hecho con los listones de las casetas
que los salvajes parten allí en la playa.
Ese alto que está detrás
es de un palo de apuntalar
edificios viejos
de los que abundan mucho en nuestro suelo.
Aquel goldo del fondo
tan redndido como una bola
es de una rama del árbol
de enfrente al Hospital
y el Pinocho cortete
que ahora se va a empinar
se creerá que es de pino flandes
porque rojnea que es el mejor
¡Ay, maldita sea tu estampa
si eres un troncho de coliflor!

Al año siguiente, con el mismo equipo no consiguen el mismo puesto, sino que se quedan en un tercer premio por detrás de ‘La tía Norica’ de Julio Pardo y Quico Zamora (1º premio) y ‘La tertulia de doña Frasquita’ de Adela del Moral (2º premio). El coro de la viña quedó tercero con ‘Los caballitos que suben y bajan’, un tipo espectacular para la época.

Antes de empezar el mes de Febrero
ya vivimos todos el Carnaval
y aunque nos cueste muchos sudores
vamos preparando otro disfraz.
Ya son varios años en la brecha
cantándole a Cádiz con amor
pero se ha quedao chico el armario
para colocar mi vestuario,
mi mujer se enfada con razón.
Tengo ropas de aquel Liberal,
Piconeros de Cádiz juncal,
Signos Zodíaco,
Pitos y Flautas y Pinocho chuflón,
mi ropero parece un cajón
de algún Teatro.
La Parienta una bronca me echó
impresionante,
lo uniquito que faltaba ya
dijo de mal talante:
“¿dónde meto el caballo?
con toa la leche que tú mamaste”.

La semana de… Pedro de los majaras (III)

En 1976 con autoría de Ángel García y José Luis Arniz, volvieron a viajar, esta vez hasta el país galo trayendo ‘Los Apaches de París’ una comparsa que consiguió un segundo premio provincial.

apaches-de-paris

En 1977 descansa y vuelve al año siguiente con una de las mejores comparsas que ha dado la historia del carnaval de El Puerto de Santa María: ‘Raza mora’. La autoría volvía a recaer en Diego Caraballo (letra) y la agrupación (música). Esta comparsa nos dejó pasodobles como el famoso “Un cuatro de diciembre muere un malagueño” que se ha convertido en un himno que cada día cuarto del último mes de año suena por las calles de El Puerto. En esta ocasión nos vamos a quedar con el pasodoble de presentación de esta comparsa que consiguió el primer premio provincial de 1978.

Morena y legendaria fue la raza mora
lo mismo que la tierra donde fue curtida
fantástica, guerrera, bella y misteriosa
como los arenales que le dieron vida.
Se acabaron las luchas contra los cristianos,
se acabaron las tribus de infieles paganos
y el fabuloso reino de la morería.
Ya no verá, ya no verá
con recelo y temor como antaño moros en las coplas
con garras y guitarras y unas ganas locas
que ponen su reinado sobre Andalucía.
Ah, por algo el moro lleva por sus venas
el grandioso embrujo del pueblo andaluz.
Hasta Mahoma en su peregrinaje
rezaba cantando con luna y con sol.
Por Alá, yo que me quedo aquí de nuevo
con mi mora y mi camello
y que me busque el Sultán.
Por Alá
que me quedo y no me marcharé jamás.

Al año siguiente Pedro volvió a repetir autores con ‘Cantares’, otra gran comparsa que tuvo que conformarse con un segundo premio, ya que el primero recayó en la comparsa ‘Hombres del campo’ que trajo desde Chiclana don Enrique Villegas.

cantares

La década de los ochenta no pudo empezar de mejor manera para Pedro de los majaras, pues su comparsa supuso todo un pelotazo en el año. ‘Los simios’ llevó al Falla, con autoría de Diego Caraballo y la agrupación, el mundo de aquella película. Una interpretación genial y letras como esta hicieron que consiguieran el primer premio provincial de 1980.

A la puerta de la Gloria
vestido de blanco,
triste y gateando,
llegó un inocente
con tan solo medio año
y al verlo tan nuevo,
preguntó el supremo:
¿tú de dónde vienes?.
Vengo de un pueblo pequeño
entre los pinos y el mar,
donde todo el mundo es bueno
donde yo nunca podré jugar
porque cortaron mi vida
poco después de nacer.
Me vi con estos pañales
tirao en la calle
yo no sé por qué.
No tuve tiempo de hablar,
ni de ayudar, ni pedir,
sólo sé que mi papa
no me ha dejado vivir,
por culpa de mi mama,
juro yo que no lo sé,
me quitaron de llorar,
no me dejaron crecer.
Seguro que allá en la Gloria
tendrá cariño y bondad
y las miserias del mundo
no las tendrá que aguantar.
De nuevo le preguntaron
dónde dejó a su papa:
cuando me vine pal cielo
se quedó llorando
en Puerto Real.

La semana de… Pedro de los majaras (II)

Tras unos años de gira vuelve al carnaval en 1970 dando comienzo la andadura de la comparsa del Puerto por antonomasia, la comparsa de Los Majaras. La primera agrupación fue ‘Los Sénecas’, una comparsa escrita por dos de los autores que más han hecho por este grupo: Diego Caraballo y José Luis Arniz, fueron primer premio provincial.
senecas

En 1971 tuvieron un éxito apoteósico. Con la autoría de Manuel Ariza y José Luis Arniz sacaron ‘Los hindúes’, una comparsa con solo ocho componentes que demostró la gran potencia de la que los majaras han alardeado siempre. Los compotentes de ‘Los hindúes’ fueron: Antonio Rico (Pedro), Manuel Gómez (Catano), Francisco Gómez (Pacoli), Rafael Monje, Manuel Merino, Rafael Ciria, Francisco Díaz (Pelahigo) y José Luis Arniz. Es en ese año cuando Pedro comenzó a trabajar en el Bar Los Majaras, de ahí el sobrenombre de este coplero.

De la India misteriosa con amor
venimos para cantarte.
Mil canciones como rosas traigo yo
con perfumes orientales.
Ese embrujo que tú tienes,
hace que a mi tierra llegue
fama de tus festivales.
Rocas de sal
ancladas en el seno del mar,
los peces centinelas serán
y en vela estarán.
Por ti mi Cai,
bello rincón marino,
pulido de oro fino,
plata, rubí y diamante.
El sol y la luna
que ilumina tu silueta
manda un beso con ardor
para el faro y tu Caleta.
El sol y la luna
que acompañan tu alegría,
este hermoso festival
y a tu preciosa bahía.
Quisiera tener allá en la India,
quisiera tener una ciudad como tú.
Quisiera tener una Tacita
que embruje,
como tú me estás embrujando
y aquí se queda mi rosa marchita
por ti sangrando.

En 1972 y debido a algunas discrepancias el grupo acaba separándose y Pedro y los suyos acuden a Antonio Martín con quien empezarán ‘Los aventureros’, pronto esa aventura no cuaja y el autor gaditano sacará esta agrupación consiguiendo un primer premio. Ese mismo año en el Puerto salió ‘Los galanes’, aunque Pedro no sale debido a una enfermedad.
Al año siguiente sí que sale Pedro y lo hace con ‘Los Charlots’ con autoría de Ángel García y José Luis Arniz consiguiendo de nuevo un primer premio provincial encarnando al personaje de Charles Chaplin.
charlots

En 1974 José Luis Arniz asumió la autoría completa de ‘Nobleza baturra’, alcanzando un segundo premio provincial.

nobleza

Diego Caraballo vuelve en 1975 (junto a José Luis Arniz) para componer un primer premio provincial ‘Alegrías de Cádiz’, una de las comparsas que más se recuerdan y de la que rescatamos este pasodoble.

Llega la primavera
con su celo y su flora
bonita y tentadora
como una reina oriental,
cargada de colores,
de principios de amores,
de bellas mariposas,
de lindas rosas,
de amaneceres sin par,
aromas de festejo,
ambiente callejero,
el mes de mayo llegó
oliendo a hierbabuena,
oliendo a ropa nueva,
a vino y a canción.
Pero hablando de olores
me gusta más febrero
que huele a papelillo,
que huele a plumero
que lleva polvillo de los carnavales.
Hablando de alegrías
me gusta mas febrero
aunque en cualquier esquina
me caigan encima
veinte chaparrones.
Me gusta más febrero
con temporales,
me gusta mas que mayo
con sus calores.
Pero no porque me guste,
Cádiz de mi alma,
dejo de venir,
porque por mayo y febrero
yo me parto el pecho
vistiendo y cantando por ti.

La semana de… Pedro de los majaras (I)

pedro

Antonio Rico Segura nació el 28 de diciembre de 1942 y, como si de una inocentada se tratara el destino y un borrico quisieron que pasara a la historia con el nombre de Pedro. Desde pequeño sintió afición por los carnavales hasta que en 1962 decidió salir por primera vez cantando en carnaval con una comparsa. Esa agrupación fue ‘Fantasía de bandoleros’ que llevaba la letra y la música de Federico Rodríguez ‘El Cote’. Fueron primer premio provincial, ya que por aquellos años las agrupaciones de la provincia y las de la capital tenían premios distintos.

Al rasgueo de una guitarra
nos hizo a todos acordar
que una fiesta de alegría
celebraba esta ciudad.
Entre comparsas y coros
con pretil y serpentina
a esta gaditana
con su cante la ilumina
afrontando los peligros
que le añade su compás
a esta tierra yo he venido
a ofrecerte mi cantar
a ti, bella soñadora,
centinela de alta mar.
A ti, eterna primavera,
lo juro de corazón.
No digas que soy bandido
porque tú eres igual que yo
aunque en otras condiciones
si yo robo en los caudales
tú robas los corazones.

De esta manera comenzaba Pedro su andadura en este mundo del carnaval que lo ha hecho pasear su arte por toda España.
Al año siguiente consigue el segundo premio provincial de chirigotas con ‘Los maridos modelos’, de Federico Rodríguez y Manuel Camacho ‘el Chusco’.

1963-los-maridos-modelos

En el año 1964 este último autor asume la autoría completa de la comparsa consiguiendo un primer premio provincial con ‘Los gañanes’.

1964-los-gananes

En 1965, el año en que naciera “El vaporcito del Puerto” de Paco Alba y “Los Beatles de Cádiz” de Enrique Villegas, Pedro consigue un tercer premio con ‘Los amigos de la capa’ de Federico Rodríguez, ‘El Cote’.

1965-los-amigos-de-la-capa

Al año siguiente volvió a obtener un primer premio con la comparsa ‘Los gondoleros de Venecia’ del mismo autor. De esta agrupación destacamos el pasodoble dedicado a Chiclana por unas inundaciones que hubo. Esta copla la cantó Pedro de los Majaras junto al cuarteto Caballati.

Con el corazón transido
leímos aquella mañana
la inundación que ha tenido
ese pueblo de Chiclana.
A pesar de su desgracia
decían con emoción:
“aunque pasamos fatiga,
si nadie perdió la vida,
démosles gracias a Dios”.
Nadie les vieron llorar
aunque perdieron sus hogares,
en aquellos barrizales
trabajaban con afán.
Todos los que lo escuchaban
muy asombrados decían las gentes:
“ese pueblo de Chiclana,
el que he visto más valiente”.
Un niño con una pala,
quitando barro con gana,
a su madre le decía:
“no llores tú, madre mía,
y arriba siempre Chiclana”.

La semana de… Paco Alba (VII)

En 1972 Paco Alba cae enfermo y descansa. Pero la enfermedad no impidió que Paco Alba volviera con su comparsa en 1973 sacando ‘Estampas goyescas’ en lo que supondrá la noche más triste de su trayectoria, aquella en la que se vio superado y en la que la afición le dio la espalda.
La comparsa de Paco gustó muchísimo pero ese año Antonio Martín sacó ‘Capricho andaluz’, una comparsa que entusiasmó y que terminó de dividir a la afición entre “Albistas” y “Martinistas”. Una noche de coplas la comparsa de Paco Alba salió a escena y el público pidió a gritos que volviera la comparsa de Antonio Martín siendo abucheada la comparsa de Paco. Cuentan que esa noche se vio llorar a Paco Alba quien juró no volver a pisar el teatro Falla. No obstante, esa comparsa nos dejó una de las coplas más emblemáticas del autor, aquella en la que comparaba la guitarra española con una mujer:

La guitarra española
es un bello instrumento
que tiene semejanza con una mujer
tanto por su dulzura como por su acento
su contorno y figura es un retrato fiel.
Su gentil estructura simula su estampa
su talle y sus caderas y pechera también,
las clavijas son bucles
su mástil garganta
y dentro encierra un alma como cualquier ser.
Guitarra mía,
guitarra chulapona, guitarra española,
quién pensaría te electrificarían
y te hicieran chillona.
Mas no te apures guitarra mía española,
guitarra castiza,
a ti no te desplaza
cuatro conexiones y una tabla lisa.
Mientras haya cantaores y grandes concertistas
te rendirán honores
porque a los motores
no hay quién los resista.

 

Al año siguiente Paco Alba volvió al carnaval, aunque no con una comparsa, sino que volvió a sus orígenes con ‘Los abuelitos chirigoteros’ consiguiendo el primer premio de chirigotas. Ese año el público reclamó la presencia de Paco Alba en el escenario a voces y éste salió al escenario mientras que su público le dedicó una sonora ovación de varios minutos mientras Paco se emocionaba.

1974 Los abuelitos chirigoteros

En 1975 Paco Alba sacó la chirigota ‘Los belloteros’ y el jurado, quizás por compensar el mal trago de ‘Estampa goyesca’ le concedió el primer premio de comparsas. Esta fue la última agrupación de un ya muy enfermo Paco Alba y de la que ha quedado este pasodoble de presentación.

Mu güenas noches tengan ustedes los gaitanos
jemos venío y por eso mesmo estamos aquí
vamos pa Cai dijimos un día y aquí estamos
a ver la fiesta y nos queamos aluego allí.
Ya me habían dicho to lo bonita que era esta tierra
y sus mujeres lo reteguapa y resalá
por algo dijo en una copla jierto poeta
después de Cai el Non Plus Ultra ya no va más.
Viéndote a ti
bella ciuá marinera
tengo que jecí de vera
que bien puede presumir
le juro usted
que como encuentre trabajo
me güervo más gaitano
que er mesmésimo Moret.

 

El 15 de enero de 1976 murió Paco Alba debido a una terrible enfermedad. La gente se echó a la calle, incluso José María Pemán, gran admirador del coplero del que llegó a decir “Ojalá yo supiera hacer eso” acudió a su sepelio. Paco Alba siempre dijo que quería que el día de su entierro sus componentes fueran ataviados con distintos tipos de sus comparsas mientras portaban a hombros su ataúd. Finalmente sí que lo llevaron a hombros pero nadie tuvo la fuerza suficiente como para ir disfrazado. El carnaval se quedó de luto y ese año todos los copleros le dedicaron una copla en su honor.
Paco Alba murió hace ya cuarenta años pero nos queda un legado que sigue vivo en la memoria de los aficionados y en su antología que sigue honrando su memoria a través de sus letras y sus músicas.

La semana de… Paco Alba (VI)

En 1967 decide descansar y ese año el autor Ricardo Villa le escribió un pasodoble donde la playa de la Caleta, a la que tanto le escribiera Paco Alba. Este pasodoble pertenece a la comparsa ‘Los chansonniers’ (primer premio provincial).

Al año siguiente volvió Paco Alba con ‘Los senadores romanos’ y se acordó del piropo que le había dedicado su compañero Ricardo Villa en una letra que quizá sea la más recordada de esta comparsa que se llevó el primer premio.

Un buen amigo y paisano
el año pasado
me honró con su letra
nombrándome con agrado
novio enamorado
de nuestra Caleta.
Y en justa correspondencia
por su gentileza
le estrecho mi mano
ya que con ello demuestra
que admira igual la belleza
de ese rincón gaditano.
Es para mí una promesa
o como un peregrinaje
entonarle mi falseta
y cantarle a su paisaje
viendo como el sol se templa
en el azul de sus mares.
Contemplándola me invita a soñar
y en mis sueños la quisiera reconstruir
contemplándola me invita a soñar
recorriendo en sus aguajes
la extensión de su escollera
donde aquél antiguo Gades
posiblemente estuviera.
Por eso no le dejo de cantar
por eso no le dejo de escribir
por eso no le dejo de cantar
porque es para mí un sedante
que me inspira y que me cita
como dijo al expresarse
la pluma del buen letrista
la Caleta en mí es constante
mi musa galante
mi novia bonita.

Al año siguiente repite primer premio con ‘Los fabulistas’. En esta comparsa Paco Alba intenta introducir en la comparsa la guitarra eléctrica, algo que ya usaba su grupo en la gira, pero la idea no terminó de cuajar en la agrupación.

1969 Los fabulistas

En 1970 Paco Alba vuelve a descansar de la comparsa, aunque compone la música para el coro ‘Los huertanos’ al que pondría letra Antonio Torres consiguiendo un segundo premio en el que será el último coro en el que participara.

1970 Los huertanos

Al año siguiente firmará una de sus mejores comparsas: ‘Los forjaores’, una comparsa escrita de una manera soberbia e interpretada con una maestría sin comparación. Consiguieron un año más el primer premio y nos dejó un pasodoble que bucea en la mitología clásica para hablar de su “musa galante” y “novia bonita”, la playa de la Caleta.

Ese rinconcito
llamado Caleta
donde el sol de muere
de celos ¿quién sabe?
Donde palidece quizás de tristeza
y ante su belleza rinde vasallaje
después de haber “sío” por todo el planeta
ídolo divino sin igual que irradie.
Pero su grandeza
y todo su esplendor
en nuestra Caleta
baja de color.
¡Ay! Supongo yo
que al fundirse entre sus aguas
se convierta en esa fragua
del famoso dios Vulcano.
¡Ay! Lo cierto es
que al hundirse en sus entrañas
toma un temple de esmeraldas
todo el cielo gaditano.
¡Ay1 Pudiera ser
que algún cíclope gitano
tenga un taller artesano
sumergido en la Caleta.
Y en las tardes de verano
cuando se ha ocultado su gran pandereta
ante un mar extasiado
hasta los profanos
se sienten poetas.

 

Por coplas como esta donde Paco Alba expresó su amor por el carnaval, hoy en día el autor tiene un busto mirando a su playa de la Caleta, un monumento que lo sitúa al lado de Fernando Quiñones quien también posee una estatua, ya que ambos amaron a esta playa de la caleta donde “hasta los profanos se sienten poetas”.

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Imagen de Panoramio.com

La semana de… Paco Alba (V)

En 1965 Paco Alba de nuevo hará doblete con la chirigota ‘Los romanceros’ con la que conseguirá un accésit y con una de sus comparsas más recordadas: ‘Los hombres del mar’. Ese año la pugna carnavalesca estaba entre ‘Los escarabajos trillizos’ de Enrique Villegas y ‘Los hombres del mar’. La comparsa de Enrique Villegas consiguió el éxito internacional llegando a cruzar el charco bajo el nombre de ‘Los Beatles de Cádiz’ mientras que la de Paco Alba dejaría un himno del carnaval como “El vaporcito del Puerto”.
Como una curiosidad, en uno de los pasodobles de la comparsa se podía escuchar:

“Pues por humilde que sea
es el mismo pueblo quien lo inmortaliza se llame
Garaicoechea
o Carranza o Salvochea
¡o también Tío de la Tiza!”

Pedían una calle para el Tío de la Tiza, algo que ocurriría años más tardes en la ciudad. Entre los muchos pasodobles de esta comparsa entre los que destacan “Me dijo una gaditana” o “Cuando contemplo mi barca” con quedamos con el más recordado y cantado, el que le escribiera a ese vapor que cruzaba del Puerto a Cádiz y que hoy se pudre en el Puerto de Santa María.

Viene a esta tierra un barquito
más típico no lo hay
más blanco ni más bonito
en “toito” el muelle de “Cái”
Mire usted si el barquito
tiene una clase exquisita
que hasta dio su viajecito
la célebre Tía Norica.
Los barcos de velas
como palomitas cruzan por su vera,
los grandes mercantes
suenan la sirena al verlo pasar.
Y es que ese barquito es tan pinturero
que le dan besitos las olas del mar.
Como ronea, como presume
sobre las aguas plateadas y azules.
¡Ay! vaporcito del Puerto
cuando en ti me embarco, cuando en ti navego
me contagias los recuerdos
de tus viejos sueños ¡sueños marineros!
¡Ay! vaporcito del Puerto
tu eres la alegría, tu eres la alegría
es este muelle tan hermoso
con ese rumbo garboso
con que cruzas la Bahía.

En 1966 Paco Alba y su comparsa triunfaban fuera y dentro de Cádiz pero, al contrario que en otras ocasiones, Paco se quedaba en Cádiz y dirigía a sus grupos por teléfono. En sus actuaciones se acompañaban de guitarra eléctrica algo que, posteriormente intentaría traer al carnaval. Ese año escribe la comparsa ‘Los beduinos’ consiguiendo de nuevo un primer premio. Entre sus coplas más recordadas podemos destacar el cuplé del buitre o el estribillo:

Sala malecum la mojama del atún
te la vas a jamar tú
que yo jamo jalufó.
Sala malecum sala male malecum
que yo jamelo jalú
que yo jamelo jamón.

De entre sus pasodobles nos vamos quedar con el pasodoble de presentación, como siempre, piropeando a Cádiz haciendo ver el pasado árabe de la misma y es que Paco Alba se documentaba de manera especial para cada comparsa.

He venido de tierras lejanas
atraído sólo por tu encanto
y a traerte ciudad milenaria
un mensaje de amor con mi canto
y ofrendarte como a una sultana
mi tributo de todos los años.
Cada vez te quiero con más ganas
¡que me castigue Alá si te engaño!
Como me gusta el ambiente
de tu cante y sus hechizos
y el lenguaje de tus gente
que lleva un dejo patente
heredado del morisco.
Por eso en Cádiz me quedo
porque es lo que más me agrada
yo no he visto mas salero
ni mujeres más misianas
lo juro por el profeta
yo me quito la chilaba
pero que pronto y ligero
y me pongo una chaqueta.

 

La semana de… Paco Alba (IV)

En 1961 Paco Alba se fue hasta México, no físicamente, pero sí en su comparsa, ya que sacó ‘Pancho Albachi y sus mamarrachi’, una agrupación que prepara en muy poco tiempo debido a la gira en Madrid con La viudita naviera. Quedó tercero y ese año Paco Alba no quería ni salir a la calle en carnaval. Lo consideró un gran fracaso.

1961 Pancho Albachi y sus mamarrachi

También en ese año escribió junto a Antonio Torres ‘Los afiladores de Orense’ con los que consiguió un accésit con un tipo compuesto con palabras en gallego. Ese mismo año, en cuanto terminó el carnaval, siguieron vinculados a la obra de Pemán, pero esta vez participando en la grabación de la adaptación que Luis Marquina realizó de La viudita naviera para el cine. De esta manera pudimos ver a Paco Alba y sus componentes actuar junto a actores tan importantes en aquel momento como Mary Santpere, Paquita Rico o Arturo Fernández.

cartelviudita

En 1962 descansó en la modalidad de comparsas, quién sabe si aún resentido por el fracaso de año anterior, aunque sacó el coro ‘El pájaro azul y sus matuteros’ con Gustavo Rosales “Agüillo” consiguiendo el primer premio de la modalidad.

1962 El pájaro azul y sus matuteros

Al año siguiente Paco Alba quiso sacarse la espinita de los mexicanos con un tipo muy de Cádiz: vendedores de barquillos de canela. ‘Los corrusquillos gaditanos’ consiguió el primer premio especial. Esa comparsa no solo se oía, sino que además se olía, ya que un farmacéutico de Cádiz diseñó unos aparatos que, a través de unos productos químicos, impregnaban el teatro de olor a canela nada más abrir el telón. Esta comparsa nos ha dejado otra de las coplas que han quedado en el recuerdo.

Me dijeron que Cádiz para el turismo
no tiene nada que pueda interesar
ni alcázares, ni alhambras,
ni algún tipismo
que nos muestre sus huellas de antigüedad
ni sus propias ruinas le quedan ya,
pero hay en la Caleta muchos indicios,
de la época, quién sabe de los fenicios
que con el tiempo lo ha sepultado el mar.
Por lo tanto, mi Caleta
es museo de antigüedades
pero hau que hacer palometas
para visitar sus naves.
Si yo tuviera riquezas
reconstruiría sus canales,
edificando lo mismo que Venecia,
y como suponemos que fué aquel Gades.
Aquí no hubo Reyes moros
que nos legaran mezquitas,
pero bajo esa agua hay un tesoro,
que viven como reinas las mojarritas.

 

En 1964 vuelve a sacar un coro junto con Agüillo, aunque ‘Los cinco latosos y uno más’ se quedan con un accésit. En comparsa Paco Alba sigue imparable y consigue de nuevo el primer premio con ‘Los fígaros’, un tipo inspirado en la ópera de Rossini El barbero de Sevilla. Ese año en una de las funciones del concurso Paco Alba se puso a escribir un cuplé mientras la agrupación se vestía para actuar e hizo a los componentes aprenderse la mitad. Había un partido de fútbol jugándose en ese momento. En los camerinos, Paco sabe el resultado, remata el cuplé y hace a sus componentes aprenderse la otra mitad. Al salir a escena lo cantaron y el público no podía creer lo que oía, ya que el partido del que ellos estaban dando el resultado se estaba jugando mientras el público estaba en el teatro. En ese año firma uno de sus pasodobles más bellos y recordados:

No es que la luna tenga luz de plata.
Como nos dicen algunos poetas
es que de noche se baña en las aguas
de nuestra tìpica y bella Caleta
y los reflejos de su verde laca
moja y empapa su gran pandereta
y con luz que a Cádiz le arrebata
luego ilumina el resto del planeta
que no nos digan pues esos rapsodas
que de la luna la plata salió
porque de plata son todas las
olas que mi caracola tiene alrededor
póngase usted en la Alameda
una noche a contemplar
esos millones de estrellas
que se enjuagan en el mar
y comprobará
la claridad y hermosura
que han querido desmentir
y que no es literatura
que es plata pura
y hasta el sol viene a morir.

La semana de… Paco Alba (III)

‘La hueste de don Nuño’ fue a chirigota que Paco Alba presentó al concurso de 1959 y con la que consiguió, además del primer premio especial, demostrar que él triunfaría en Cádiz. Para escribir esta chirigota se basó en la obra del portuense Pedro Muñoz Seca La venganza de don Mendo y para la realización de las espadas y los cascos se usó el material sobrante en Astilleros, lugar donde trabajaba Paco Alba. En ese año todas las letras encantaron aunque el pasodoble dedicado a la fiesta de los reyes magos causó tal sensación que, una vez fuera del teatro, tuvieron que volver porque el público quería que la repitieran, algo que en la época sí se podía hacer.

La fiesta los Reyes Magos
es fiesta de gran ternura
pues no hay mejores regalos
que el que se dá a una criatura
pero esta fiesta que alabo
también tiene su amargura.
Me dá mucha pena al escuchar
cuando un niño pide juguetes
que no es del alcance del papá
porque valen muchos billetes
y para poderlos conformar
el padre hasta se los promete.
Después cuando viene el Rey Melchor
el pobre niño se acongoja
al ver con rabia y desilusión
que le han traído una pistola
y que la vespa con que soñó
al Rey Mago se le olvidó.
Por eso no he de afear
al pobre trabajador
que se gasta un dineral
en juguetes de valor.
Ni nunca podré decir
que se comete un error
por ver a un hijo feliz
se empeña hasta el corazón.

 

Ese mismo año también compone para el primer premio “normal” de chirigotas junto a Antonio Torres ‘Los tontos de pueblo’. La diferencia entre una agrupación y otra dejaba entrever lo que ocurriría un año después.

1959 Los tontos de pueblo

En 1960 el jurado tomó una determinación importante: lo que Paco Alba hacía no eran chirigotas. Su manera de cantar, de representar el tipo, de vestirse, era mucho más sofisticadas de lo que eran las chirigotas de aquella época, por eso, decidió crear la modalidad de comparsas. De esta manera, Paco Alba consiguió el primer premio de comparsa con ‘Los pajeros’. Ese mismo año y junto a Antonio Torres saca la chirigota ‘Los del tic’ siendo descalificada.
En ‘Los pajeros’ Paco Alba obligó a los componentes a leer la obra de Juan Ramón Jiménez Platero y yo, en una muestra de su afán perfeccionista y en cada actuación llevaban un burrito en el escenario.

Porque a Dios le dio la gana
y a sus divinos caprichos
es la “Ciuá” gaditana
la más soberana
de “toa” las que “jizo”.
Y si tenemos levante
es porque es viento castizo
un viento “mu” refrescante
que nunca fue amante
de ningún fenicio.
Tierra de la sal de espumas
que embriaga de bruma
tu hermosa bahía
la que le meció su cuna
el cante por alegrías
La que el navegante
por ella suspira
cuando palpitante
ve su bola negra
en la Torre Tavira.
“Cái” de mis penas
eres mi pasión
con tus barquitos de velas
¡Que son de canela
y son de limón!

 

De nuevo la comparsa de Paco Alba vuelve a triunfar más allá de Cortadura y son contratados en el Teatro Reina Victoria de Madrid para representar durante seis meses la obra de José María Pemán La viudita naviera. De nuevo Paco Alba se sentía vació estando fuera de Cádiz.

La semana de… Paco Alba (II)

En 1957 Paco Alba rompe la barrera de manera definitiva y es que consigue superar el primer premio, es decir, consigue señalarse de tal manera que el jurado determinó que lo que hacía Paco no tenía comparación alguna y, por supuesto, no se trataba de la clásica chirigota.
En ese año Paco Alba sacó ‘Los sarracenos’ y consiguió el primer premio especial quedando como primer premio normal la chirigota ‘Los ridículos tenorios’ de Marín y Girón. En esta chirigota Paco Alba demostró que se empapaba de sus tipos de tal manera que la elección del mismo no supusiera únicamente un disfraz, sino que todo el contenido de la misma giraba en torno a la idea sin dejar a un lado Cádiz. Esta agrupación nos dejado para el recuerdo el pasodoble “Oh, Cádiz”, una letra que ha acabado siendo inmortal.

Oh, Cádiz
a cantarte yo vengo aquí.
Siempre fue
mi ilusión el poderte ver
bella tierra que yo soñé.
No sé que tiene esta Ciudad
que tanto me hace recordar
se vé que el Moro te habitó
porque su acento te dejó.
Con razón
yo me considero español.
Cuando escucho un cante por soleá
hasta me dan ganas de llorar
porque lo llevo en el corazón
son los mismos cantes de mi país
es un recuerdo que se quedó
desde que el Moro se fue de aquí
por eso a mí Cádiz me hace soñar
y ya no habrán quién me eche de aquí
aunque me tenga que bautizar.

 

En 1958 Paco Alba saca dos chirigotas, una de ellas con Antonio Torres, uno de sus grandes compañeros en el mundo del carnaval con los que haría tanto coros como chirigotas: ‘Los hombres de la edad de piedra’ con la que consigue un accésit.

1958 Los hombres de la edad de piedra

Consigue un primer premio con ‘Los julianes, una de las chirigotas que más calado tuvo entre la afición. De esta chirigota ha quedado para el recuerdo “Hay quien dice que Cádiz”, prácticamente un himno del carnaval donde, precisamente, se suprime esta palabra y, en lugar de decir “Carnavales” se dice “festivales” pues, no debemos olvidar que entonces no existían los carnavales sino las Fiestas típicas gaditanas, nombre que le dio el franquismo a nuestro carnaval.

Hay quien dice que Cádiz no tiene fiestas
ni feria que aventaje a otras capitales
más queremos advertirles al que así desprecia
que qué nos dice de nuestros festivales.
Ni romería ni feria en esta tierra
es verdad que no tienen los gaditanos
pero que vengan muchos y se den cuenta
que Cádiz está de feria todo el verano.
Si no es campero
es porque es andaluz fino y marinero
pero es castizo
desde Puerta de Tierra hasta el Hospicio.
Si no saben lucir
el traje de montar
es porque a los de aquí
no les sirve el caballo para ir a pescar.
Comprendo que es de maravilla
tener la jaca “enjaezá”
pero yo tengo una barquilla
con una gracia en la quilla
que “pa” que te voy a contar.
Por eso Cádiz tiene un sello
de noble fino y señorial
aquí se puso el Non Plus Ultra
que traducido resulta
después de Cádiz
¡ni hablar!

 

Ese año la agrupación de Paco sale de Cádiz y son contratados por 15 días en el Circo Price en Madrid. La comparsa de Paco Alba triunfaba allá donde iba, sin embargo, el coplero no disfrutaba de su estancia en Madrid y de su triunfo. Cuentan sus componentes que a la hora de comer Paco se sentaba solo y pensativo y al preguntarle siempre decía que echaba de menos Cádiz y que se quería volver. El grupo y el autor se separaron debido a que Paco quería volver y el grupo quería quedarse de gira triunfando. Paco dijo que triunfaría en Cádiz y al regresar lo hizo con ‘La hueste de don Nuño’.