La semana de… Antonio Martín (II)

En 1973 llegó uno de los momentos álgidos de la trayectoria de Antonio Martín. Tras varios años de ganar únicamente cuando Paco Alba, su maestro, descansaba, el discípulo lo superó y ‘Capricho Andaluz‘ quedó en primera posición mientras que Paco Alba quedaba segundo con sus ‘Estampas goyescas’ siendo esta última comparsa abucheada por parte del público que quería volver a escuchar a la comparsa del niño de San Vicente.
A partir de entonces Martín tendrá que cargar con la losa de aquella noche en la que, aunque tocó la gloria, vio como su maestro caía derrotado y tan tocado que ya no volvería a sacar más comparsas.
De la comparsa de Martín de ese año podríamos destacar varias letras, entre las que destaca el célebre pasodoble de la rosa. En un principio, esa letra no tenía mayor importancia para el grupo, era un pasodoble más. Una noche en la que la comparsa cantó en su ensayo para varios aficionados, una vez terminado el repertorio, le pidieron el pasodoble de la rosa, el director (Antonio Trujillo, el Catalán) decidió cantarlo y fue el gran pelotazo de la agrupación. Hoy vamos a recordar esta agrupación con una pieza menos recordada pero de mucha calidad, la presentación.

Las guitarras suenan solas,
las guitarras suenan solas
y se desgarran las gargantas
se desprende el cante solo
al contemplarte reina
gitanita mora.
Bendición de Dios
que a su capricho te quiso crear
canción compuesta con los rumores del mar
del mar que de noche y día
adorándote está.
Eres tú, sentir
de Andalucía eres su pregón,
pregón de la alegría representación
del sol tú eres lo más grande de la creación.
Y por ser así
te envidia todo el mundo sin razón
y yo por día voy sintiendo más pasión
por ti, tú eres para mí mi locura
de amor.

Ese mismo año también compone para la chirigota ‘Los guapos de las verbenas’ de Gustavo Rosales (Agüillo), consiguiendo un accésit.

Al año siguiente, el autor comienza ‘Los rumberos‘ junto al grupo de ‘Capricho andaluz’ pero por diversos motivos el autor abandonó el proyecto, que fue culminado por Pedro Romero alcanzando el primer premio, dando paso a una larga serie de primeros premios de este grupo con el autor del barrio de Santa María.

Antonio Martín, por su parte, pasó unos años en los que miraba a la provincia y a Cádiz en sus comparsas. En 1974, además de comenzar ‘Los rumberos’, junto a José Ramos (Requeté) consiguió el primer premio provincial con la comparsa de San Fernando ‘Los Camarones de la Isla‘.

1975 fue un año bastante extraño en el carnaval. Sería la última agrupación de Paco Alba ‘Los belloteros’, que se inscribió como chirigota pero que recibió el primer premio de comparsas compartido con ‘Los napolitanos’ de Pedro Romero y Aurelio del Real. El segundo premio local fue para ‘Ecos del Paraguay’ de Ricardo Villa y el tercero para ‘Animadores de Cabaret’ de Luis Ripoll. Antonio Martín volvió a sacar la comparsa en San Fernando junto a Requeté consiguiendo esta vez en un segundo premio con ‘Los buenaventuras‘, quedando por debajo de ‘Alegrías de Cádiz’ de los Majaras del Puerto de Santa María.

En 1976 vuelve a escribir para Cádiz con una comparsa que se quedaría en un segundo premio ‘España y olé‘ que no pudo con un imparable Pedro Romero y su ‘Carnaval 76’. En esta comparsa, Martín nos dejaría un sentido pasodoble dedicado a la muerte de Paco Alba, su amigo, maestro y rival.

En 1977 continúa en Cádiz y volverá a tocar lo más alto de la clasificación, ya que vuelve a obtener el primer premio con ‘Los mandingos‘, una comparsa que luchó fuertemente contra otra agrupación histórica ‘Nuestra Andalucía’ de Pedro Romero y Aurelio del Real.

Sin yo saber por qué
me caractericé
tratando de imitar
al hombre de color.
Aquel negrito fiel,
privao de libertad,
que nació pa ser
esclavo de su señor.
Sin saber la razón
me siento como él
viendo lo que sucede
a nuestro alrededor
en esta humanidad
que ya tal como va
solo la salva Dios.
Hoy el mundo ya no es mundo,
hoy se ha vuelto todo injusto
y no se respetan
los seres humanos.
Por el maldito dinero
aún existen los negreros
y explotan al pobre
los privilegiados.
Si antes se discriminaba
al hombre de color,
hoy también se discrimina
la clase social,
el que más tiene más vale.
Yo en este mundo tan perro
y lleno de maldades
me siento negro de verdad.

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