Qué triste – El maestro del doyo y sus once zampabollos

La letra del día va para una defensa de la modalidad de la chirigota desde la cantera.

Qué triste para este mundo de los chiquillos
donde todos sueñan con ser gran comparsista
se lleva más la movida de mano en pecho
ya no le gusta a la gente
partir al Falla de risa.
Que yo desde que era niño siempre he mamao
del Petra, de Manolito o de Remolino
ver a Manolín
Selu y su guasón
el tres por cuatro del Noli y sus mostradores.
Y me duele to eso a mí
que a ese grupo vienen aquí
entre dos categorías
muriendo en la chirigota
Son tan solo tres infantil
y otras tres que hay en juvenil
seis grupos que nos regalan
a Cai sus notas.
Lo siento por esto decir
pero mientras que yo venga esto no se muere.
Aquí lucharemos
como nos ha enseñao mi pare a mí
con estos compases
sencillos compases de carnaval
con un platillazo suavito
con bombazo mi sangre ya bombea.
Que es por lo que muero, mi tierra
cada vez que escucho una copla
mi Cádiz bonita, mi reina
melodías que traen estas bellas notas
que junto a estos cinco grupos de amigos
luchó por la chirigota, luchó por la chirigota.

Diego Letrán, Marco Antonio Nogueroles y Agustín Ramos
‘El maestro del doyo y sus once zampabollos’ – 2017

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