La semana de… José Guerrero ‘Yuyu’ (III)

En 1996 la chirigota del Yuyu siguió con el mismo equipo, es decir, con la autoría de él mismo, de Sánchez Reyes, Carapalo y Paco Rosado. La agrupación llevó por título ‘Los bordes del área’, una magnífica chirigota que se tuvo que conformar con un segundo premio debido al grandísimo pelotazo que diera el grupo del Love con ‘Una chirigota con clase’. De ‘Los bordes del área’ nos quedamos con ese pasodoble de corte surrealista que ha quedado para los restos: el del choperpop.

Cada vez que voy al supermercado
y contemplo a los chorizos
colgaítos en su alcayata
pienso yo en la tremenda injusticia
de tener encerraíto
al Choperpop dentro una lata.
No me explico qué habrá hecho ese embutido
pa que sufra de por vida ese castigo.
“Libertad” grita su amigo el Tocino
que está recogiendo firmas
en el puesto de Pecino.
Hay una rebelión dentro del Hiper,
se han atrincherado y han hecho piquetes,
han puesto barricadas de pinchitos
y se han encapuchado los tranchetes.
Tras una carga de la policía
han quedado por los suelos
varios cientos de fiambres.
El gobernador da una amnistía
y libera de sus latas
a los Choperpop de Cádiz
y ya libre de su cautiverio
abrazan emocionados
a su abogado el Salami.

Al año siguiente Yuyu asume la autoría completa de letra de la chirigota y mantiene la música de Paco Rosado en una chirigota que quedó como un auténtico cajonazo del carnaval. Ese año de 1997 fue especialmente fuerte en la modalidad de chirigotas. A la final pasaron ‘Los aleluyas’ (1º premio, del Sheriff), ‘Banda de música de Cagarrutas del Monte’ (2º premio, del Selu), ‘Blancanieves y los siete enanitos’ (3º premio, de los Carapapas) y ‘Guasa cubana’ (4º premio, de Manolo Santander). A esas cuatro habría que sumar otras tantas chirigotas que podrían haber estado en la final por calidad como son ‘Kadi City (ciudad sin ley)’ de Juan Carlos Aragón o ‘Sevilla tuvo que ser, mi arma’ del Libi. El Yuyu con ‘De plaza en plaza’ completaba este trío de cajonazos a los que se podía unir agrupaciones como ‘Las castas de Cai’ de Cárdenas, Peñalver y Noli, o ‘Las melladas olímpicas’, del Love. Sin duda un gran año en el que Yuyu nos dejó un repertio de altura con un tipo perfectamente conseguido de palomos. Podríamos escoger varias letras como el pasodoble al parto múltiple o el pasodoble a los desayunos de los palomos. Finalmente, os dejamos con un pasodoble sobre los funcionarios y la injusticia de congelarle el sueldo.

Yo no veo justo
que congelen el salario
a los currantes
y, en especial,
a los funcionarios
porque ellos sufren
cuando nosotros los criticamos
y no es que trabajen poco
es que nunca los dejamos.
Como comienzan muy temprano su jornada
al cuarto hora van por café y por media tostada
y el camarero con unos huevos que se los pisa
los atiende a las tres horas
sin ver que ellos tienen prisa.
Se ponen a trabajar
como los mulos
y llega a la ventanilla
un viejecito dando por culo
“arrégleme este papel
que es pa mi hermano”
y molesta al funcionario
que está rascándose el Cayetano.
Y luego llega una vieja
contando cosas de melodrama
en el preciso momento
en que está liao con un crucigrama.
A la una su tapita
para coger de nuevo energía
y cuando vuelve al trabajo
ya son las tres y mira tú qué plan,
se le ha ido el día.

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