Cádiz se queda fuera

Los aficionados gaditanos sólo han adquirido el 30 por ciento de las entradas para las fases de cuartos de final y semifinales del Concurso

Ni por internet ni en las taquillas. Definitivamente el aficionado gaditano se ha quedado atrás en la carrera por conseguir entradas para el Concurso de Agrupaciones. Bien por la situación económica o por tener la comodidad de verlo en la tele desde casa, el porcentaje de gaditanos que han comprado localidades para cuartos de final y semifinales es sensiblemente inferior al de personas de más allá de Cortadura. El Patronato maneja números, extraídos de los códigos postales y de los DNI que son requeridos para comprar las entradas, que indican que en cuartos de final y semifinales sólo el 30 por ciento de las personas que han adquirido localidades son de Cádiz. De las más de 3.100 que se han expedido para semifinales, no llegan a 1.000 las que han acabado en manos de gaditanos. El doble de este casi millar se han vendido a sevillanos, lo que prueba la gran afición que existe en tierras hispalenses por el Carnaval de Cádiz. El resto se reparte entre toda la geografía española.

Resulta curioso que el Patronato cambiase la fórmula de la venta de entradas dándole más protagonismo a las taquillas para que los gaditanos tuvieran más acceso a las entradas, al Falla, al espectáculo de su propia tierra que han venido mamando desde pequeños. Se decía entonces que internet había provocado un ambiente más frío en el Teatro porque las localidades podían comprarse desde cualquier parte de España. Al parecer, un conquense no anima el cotarro como un gaditano. Este año no se ha alternado la venta en taquilla con la de internet. Todo el papel ha salido a la venta en las taquillas y la situación no ha cambiado. El campamento alrededor del Falla para conseguir entradas estaba plagado de aficionados foráneos, principalmente sevillanos, que aguantaron varios días el frío y la lluvia, sacrificio que muchos aficionados de Cádiz consideran excesivo. La capacidad de resistencia de los seguidores del Carnaval de otras provincias (pidiendo días en el trabajo, los pocos que ya trabajan, para conseguir entradas), la ruina económica de la Tacita y la comodidad que ofrece seguir el Concurso por la tele está cambiando en estos años el ambiente del Teatro. Puede que todo esto repercuta en que el público cante “campeones” a las primeras de cambio o se ponga de pie con un exagerado número de grupos como si en cada sesión cantase ‘Entre rejas’ y ‘Los borrachos’. Esto, que puede parecer ‘buen ambiente’, no es más que ‘ambiente equivocado’. Buena parte del público foráneo, agradecido por cumplir su sueño de entrar un día en el Falla, se levanta como un resorte apenas una agrupación ofrezca cuatro detalles de calidad. El gaditano, por tener el Carnaval tan cerca, tan oído, tan manido, tan paladeado o tan sufrido, parece tener otro baremo de exigencia.

El presidente de la Asociación de Autores y miembro del Patronato, Miguel Villanueva, destaca que “hay días en los que uno no conoce a nadie en el Falla”. Según él “el fenómeno fan se ha desbordado fuera de Cádiz y es increíble el seguimiento en toda España”. ¿El Concurso se nos ha ido de las manos o debemos valorar esta invasión foránea como algo positivo que mantiene su caché? El debate da para mucho. Lo único evidente es que no importa la fórmula de venta de entradas ante la voracidad carnavalesca de los aficionados de otros lugares.

Diario de Cádiz

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One thought on “Cádiz se queda fuera

  1. Erdertuiter dice:

    Quizás me equivoque, pero el ansia de universalizar el “Carnaval de Cádiz” ha provocado esta situación. Si el carnaval de Cádiz es sólo y exclusivo del gaditano, ¿por qué esa manía de darlo a conocer fuera?

    A la vez que pones la solución para conseguir mayor “fama” que se repercute en contratos “pos-carnaval”, estás empezando a tener el nido de problemas, el gaditano no llega a disfrutar del arte que ellos mismos hacen para su pueblo.

    La solución actual es rebajar el precio de las entradas y poner más accesibilidad al gaditano o, aunque sea una medida más brutal, reservar un porcentaje del falla para el pueblo de Cádiz.

    Yo considero que el carnaval de un municipio, en este caso Cádiz, es por y para el municipio. Lo dice un amante de la fiesta que tuvo la suerte de nacer en Jaén.

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